“Es un orgullo familiar, institucional por el barrio donde jugó. Por suerte estamos bien. Pasamos por muchas cosas que fueron buenas, malas y regulares. Pero sobre todo fue gracias a la familia”, manifiesta Juanchi.
A pesar de que es un padre orgullo, Ojeda señala “Es un orgullo hermoso y lindísimo. Pero con tranquilidad, con los pies sobre la tierra. Cuando a mi hijo lo reconocieron por ser mejor futbolista de inferiores, me llamaron 36 representantes. Me sorprendió pero también maduré rápido y él también. Estoy muy orgulloso, pero tuve que aprender muchas cosas”.
Juachi cuenta que su hijo tiene un padre futbolístico, que es Marcelo Broshi, y él y muchos otros jugadores acompañó a Martín con un montón de consejos: “Usted antes de ser buen jugador tiene que ser buena persona”.
“Yo desde chico lo veía con potencial, pero uno tiene que tener los pies sobre la tierra para dar consejos. Y también estuve rodeado de buena gente que lo aconsejó bien. Hace unos días atrás, estuve hablando con el primo . Me puse a llorar cuando vi una foto de cuando eran más chiquitos porque estaba lejos y yo sé lo que se siente eso. Por suerte, mis hermanas que viven en Buenos Aires supieron acompañarlos y sus primos cuando estuvieron en Buenos Aires. Sé lo que tendrían que haber sufrido. No es para cualquiera, y hoy tiene sus frutos Martín”.
Finalmente, Ojeda resaltó “a mi me importa que sea buena persona antes que sea un hijo famoso”.