Sebastián Wagner declaró formalmente en el marco de la causa que investiga el femicidio de Micaela García.
Durante más de dos horas y media de indagatoria, confesó ante el Fiscal a cargo de la Instrucción Penal, Ignacio Telenta que en las primeras horas del sábado 1º de abril, subió a su auto a la joven y que la abusó. Asimismo dijo que también estaba Néstor Roberto Pavón -dueño del lavadero donde trabajaba- a quien señaló como autor material del asesinato de Micaela.
Oficialmente Wagner comenzó a declarar a partir de las 10.30, en las instalaciones de la Unidad Penal 8 de Federal, donde se encuentra alojado. Además del Fisacl Telenta, estaban presentes Carlos Sciutto, Defensor Oficial que representa a Wagner y el Juez de Garantías de Gualeguay, doctor Sebastián Elal.
A Wagner, “se le imputó el abuso sexual con acceso carnal y el posterior homicidio calificado por alevosía, por femicidio y criminis causae de Micaela García”, según informó oficialmente el Servicio de Información y Comunicación (SIC) del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos.
En su relato de declaración indagatoria, Wagner se declaró culpable de la desaparición y violación de Micaela. Además, señaló al dueño del lavadero como el responsable del asesinato de la joven. Si bien, aún no hay pruebas concretas en su contra, hay indicios que lo colocan como un posible co-autor del femicidio. Aunque el Ministerio Público Fiscal, se aclaró desde el STJ, "continúa la etapa de recolección probatoria".
Antes de ser detenido el propio Pavón había contado en RADIO MAXIMA, que el viernes 31 de marzo había cenado con Wagner en un comedor de Gualeguay, horas antes de que Micaela fuera vista por última vez. Luego, tras la indagatorio de Pavón del 8 de abril pasado, se estableció que el dueño del lavadero le había entregado al violador cinco mil pesos para que éste huyera de Gualeguay, tres días después del hecho.
De acuerdo a la versión relatada por Wagner, el sábado 1º de abril dijo haber merodeado el centro de Gualeguay y haberse acercado a Micaela cuando ésta regresaba caminando a su casa, desde el boliche King. En la zona donde apareció una de las sandalias de la joven, admitió que después de haberla reducido a golpes la subió al Renault 18 Break para luego trasladarla a la zona subrural de la ciudad donde se perpetró el aberrante crimen.