El problema fue denunciado a la Policía, y ya han muerto entre 7 y 9 perros en el barrio, según confirmaron vecinos a RADIO MÁXIMA.
La Comisaría Sexta fue a calle Majul N° 327, a raíz del llamado de una vecina del lugar manifestando que allí se encontraba un perro con síntomas de envenenamiento.
Se constató la existencia de un perro, macho, mestizo, pelaje color marrón, mediano, de corta edad, con síntomas de envenenamiento, pero aún con vida.
Se convocó al Médico Veterinario Policial, quien realiza el informe pertinente del animal y, a través del área de la Sociedad Protectora de Animales, concurrió el Dr. Leonardo Casarotto, quien puso bajo atención veterinaria al canino que queda al cuidado y control con medicamentos de un vecino.
Se pudo establecer mediante averiguaciones que desde el viernes 5 se viene sucediendo una seguidilla perros envenenados en la zona. Prosigue la investigación con conocimiento del Fiscal Auxiliar en turno, Facundo Álvarez.
Los vecinos relataron que hasta ahora el único perro que se salvó, de los que consumió el veneno, se llama Miseria, y agregaron que hay personas que lanzan veneno hacia dentro de las casas o de las rejas, con el riesgo que ello lleva para los chicos.