“La imagen de la Virgen estuvo ubicada en el oratorio del hospital Centenario. El mismo fue removido del lugar cuando la construcción del nuevo hospital obligó a reacomodar los espacios y la virgencita quedó afuera en una pared cerca de la morgue”, relató a RADIO MÁXIMA Sergio Steiner, uno de los trabajadores del área de mantenimiento del hospital.
“En estos tiempos difíciles que todos estamos pasando nos pareció que podíamos ubicarla en un lugar mejor, para que quede a la vista y más accesible para que aún desde afuera la gente pueda rezarle. Hay muchos que tienen a sus seres queridos ahí adentro y no los pueden ver y a veces por pedido o agradecimiento buscan un lugar donde hacerlo”, expresó.
Y es que la confianza se deposita en el personal sanitario que atiende a los pacientes, pero muchas veces, cuando la ciencia agota los recursos, a los creyentes aún les queda la fe en la oración.
“Reciclamos chapas, maderas, pinturas, buscamos otro lugar más visible y ahí pusimos a la Virgen, para quienes quieran orar en momentos de crisis o también para agradecer y se sientan más cómodos. Los vecinos al ver el trabajo que estábamos haciendo empezaron a acercarse y a preguntar con que podían colaborar. Nunca nos imaginamos que iba a provocar tanta alegría y la verdad es lindo en momentos como este”, continuó Sergio.
Ubicada ahora sobre calle Urquiza a la altura de calle Roffo, más cerca del hospital Bicentenario, el pequeño templo queda iluminado por las noches y mucha gente se detiene en cualquier horario para elevar una oración.