El dramático episodio tuvo lugar el martes, en la zona de la bajada al río, donde un hombre fue rescatado, luego de arrojarse al agua con intenciones de quitarse la vida.
La rápida intervención del bombero Luis Flores, que se encontraba en el lugar permitió contener la situación hasta la llegada de los equipos de emergencia.
“Fue un momento crítico, estábamos tomando mate con mi señora y nos quedamos sentados en el anfiteatro frente a la bajada del río. En ese momento una chica empezó a pedir auxilio porque vio a un hombre que se había arrojado al río”, contó en RADIO MÁXIMA.
Al advertir la situación, Flores se acercó de inmediato para intentar ayudar. “Me presenté como bombero y como policía. Él me dijo que también era policía, ex policía. Se agarraba la cara con las dos manos, estaba llorando”, relató.
Flores decidió ingresar al agua para acercarse y hablar con el hombre para tranquilizarlo mientras avanzaba en el agua.
“Traté de hablarlo. Dudé, pero seguí avanzando. A medida que me acercaba trataba de conversar con él. Era más alto que yo, el agua ya me daba a la cintura y había muchas piedras”, explicó el bombero, y agregó que “lo senté en el agua y lo agarré. Gracias a Dios no se resistió, aflojó. Cuando lo logré agarrar ya me daba el agua en el cuello”, dijo.
Poco tiempo después arribaron al lugar efectivos policiales, personal de Prefectura y una ambulancia, quienes continuaron con la asistencia.
“Cuando llegó la policía lo hablaron y le ofrecieron ayuda. Logramos sentarlo en una zona segura del agua”, indicó. Durante el hecho el hombre perdió sus zapatillas y el celular en el agua.
Posteriormente, fue trasladado hacia el hospital para recibir atención médica y contención.
Un sector peligroso del río
El bombero también advirtió sobre los riesgos del lugar donde ocurrió el hecho. “Es un lugar con muchas piedras. Hay gente que va a pescar y deja anzuelos. Hemos visto personas que se han cortado los pies cuando se meten al agua. Es un lugar donde tenés muchas posibilidades de perder”, señaló.
Flores reflexionó sobre las intervenciones en este tipo de casos y señaló que las situaciones personales, no son afrontadas de la misma manera por todas las personas. Remarcó la necesidad de empatía, comprensión y dialogo para evitar consecuencias similares.
“En los últimos eventos del año pasado hubo compañeros que tomaron decisiones que duelen. Hay que ponerse en los zapatos de la otra persona, porque no todos viven cada experiencia de la misma manera”, expresó.