Representantes municipales y sindicales expresaron su preocupación por la falta de claridad en los pliegos licitatorios y el futuro de los trabajadores tras el fin del contrato con la empresa Caminos de Río Uruguay, previsto para el 9 de abril próximo.
Durante la reunión, intendentes y funcionarios locales plantearon la necesidad de incluir obras complementarias en los pliegos, como la repavimentación de accesos y la pavimentación de colectoras clave, así como también condiciones para la circulación de tránsito pesado internacional. “Todos los que fuimos nos quedamos con más dudas que certezas. Los pliegos ya estaban subidos a la página del gobierno nacional desde mucho antes. Son pliegos preliminares, pero en sí no dicen nada”, sostuvo Bastian. En el caso de San José, el intendente destacó la importancia de mejorar la infraestructura vial en función de la proyectada nueva terminal de ómnibus.
Uno de los puntos más cuestionados fue que la concesión planteada, que se estima para un lapso de treinta años, no contempla obras estructurales necesarias en ciertos tramos de la ruta que se encuentran en estado crítico. “Se dijo que es una concesión a treinta años, no se le da certeza a aquel concesionario que quiera presentarse a la licitación. No tiene ejecución de reparación de la ruta, sino que son bacheos de algunas calzadas. No hay una obra de reparación que, si se necesita, de ciertos tramos que están intransitables, no está contemplado volver a realizar una calzada nueva”, expresó el intendente, y advirtió además, la falta de planificación en cuestiones esenciales como la iluminación de las autovías.
Otro de los temas que generó preocupación fue el futuro de los trabajadores de la actual concesión. Bastian comentó que delegados sindicales manifestaron su incertidumbre, ya que no se ha informado qué sucederá con los empleados una vez finalizado el contrato con Caminos de Río Uruguay. Según trascendió en la empresa no recibió comunicación oficial del Estado nacional desde principios del año pasado, lo que genera inquietud entre los empleados de los peajes y otras áreas de mantenimiento vial.
Por otro lado, se planteó la preocupación por la falta de involucramiento del Estado en el mantenimiento de las rutas.
“Tanto el Estado nacional como el Estado provincia, están ausentes. Hay una discusión donde el Estado provincial quiere desarmar Vialidad y darle la responsabilidad a los municipios y eso sería terrible. Hay que modificarla por los errores que se cometieron, pero no podemos permitir que desaparezca”, manifestó Bastian. En este sentido, se advirtió que esto significaría un retroceso en la gestión de infraestructura y un posible beneficio exclusivo para el sector privado.