“Con 35 mil pesos podés arreglar unas botas que salen 200 mil”, señaló una emprendedora del rubro. Además realizan calzados a medida, desde el número 32 hasta el 48.
“Ante la necesidad de la gente que tienen dos o tres chicos y no pueden comprar los zapatos para la escuela, aquí se hacen reparaciones”, destacó la mujer.
Por el valor de un calzado nuevo, los clientes tienen la posibilidad de arreglar hasta cinco pares. “Quedan como nuevos”, destacó.
Desde el emprendimiento familiar también trabajan en el arreglo de mochilas y valijas, botines, borcegos, entre otros. “Hay mucha demanda, tenemos una buena clientela”, señalaron desde el local.