Romero remarcó que las reservas se incrementaron, aunque recordó que “históricamente sabemos que las dos primeras semanas de enero son las más flojas”.
El funcionario señaló además, que respecto del año pasado, la ocupación hotelera aumentó en un 10 por ciento, no obstante analizó que aún los niveles de consumo continúan bajos.
Sobre las preferencias de los turistas, dijo que los prestadores coinciden en que las personas “buscan lugares tranquilos, la mayoría que alquila cabañas se queda en el lugar. La gente sale, pero cuida el bolsillo mucho más que en años anteriores”.
El funcionario indicó que el dato de permanencia de turistas en los complejos, llamó la atención de los prestadores. “Siempre habíamos mirado el nivel de ocupación, pero no es un dato menor. Está bueno tener más gente, pero alerta que la gente está gastando menos. La gente se queda más en los lugares que alquiló y buscan que tengan cosas para poder cocinar”, expresó.
Asimismo, Romero comentó la influencia de este último factor, en la elección definitiva del turista. “Lo vimos en las consultas. En el 80 por ciento, buscan poder ahorrar hasta en lo más mínimo, y preguntan por un anafe o un horno”, señaló.