En enero de 1999 un grupo de vecinos recorrió a lomo de caballo, ida y vuelta, los más de 200 kilómetros que separan a Pueblo Belgrano de la Basílica Nuestra Señora del Luján en Buenos Aires. El propósito era traer la imagen de la Patrona de Argentina para erigirla en una ermita que las manos de otros vecinos construían en la Plaza Belgrano. Y así se hizo.
Este domingo a las 18.30 la comunidad de Pueblo Belgrano se reunirá en la plaza principal para recordar la travesía de aquellos jinetes y sus caballos y colocar en la ermita una placa conmemorativa.
La ceremonia será oficiada por el Padre Eduardo Ramos.