Mientras estaba dando una vuelta por la costanera, sus vecinos lo llamaron y le avisaron que su comercio se estaba prendiendo fuego.
En el momento que Oscar llegó al local se encontró con un gran caos, y con la sensación de haber perdido su fuente laboral. “Arrancar desde cero es complicado. Pero los vecinos del barrio Sarmiento me dieron una lección que fue que me enseñaron a no bajar los brazos”.
“No tengo palabras de agradecimiento, porque había 50 personas ayudando, vecinos que estuvieron hasta las 2 de la madrugada ayudando, me dieron una lección de que no estamos solos, así que cuando logré dormir, me levanté con otro semblante. Habrá que arrancar despacio”.
“La gente se ha comportado extraordinariamente. Esto me ayuda a levantar los brazos. Entre todos lo vamos a ir haciendo”.
A pesar de que el fuego fue importante, Pilo logró salvar algunas heladeras y freezers. Quienes quieran colaborar con materiales de construcción pueden llamar al teléfono 347757.