La firma Garbarino tiene serios inconvenientes financieros y por tal motivo han cerrado sucursales en todo el país, generando una gran incertidumbre en el resto.
Es por esto que en algunas sucursales se están realizando medidas de fuerza, como también la toma de algunos de estos locales, por miedo a que se produjera un vaciamiento, como sucedió en Tandil.
En cuanto a la sucursal de Gualeguaychú, que abrió sus puertas hace cinco años, y que se encuentra ubicada en el centro de la ciudad.
En un comienzo fueron siete los trabajadores contratados pero en la actualidad quedaron cinco por la renuncia de dos de ellos.
Según pudo conocer Radio Máxima, en Gualeguaychú se encuentran funcionando con normalidad, cumpliendo con los horarios, en medio de un desabastecimiento de productos.
Por otro lado se supo que hace dos meses no se abonan los sueldos a los trabajadores a lo que hay que agregarle el pago del medio aguinaldo.
Los empleados de Gualeguaychú desconocen cómo continuará su situación laboral, pero esperan que se pueda solucionar la realidad compleja y poder mantener sus fuentes laborales.
También se supo que desde el Sindicato de Comercio de Gualeguaychú, hubo un acercamiento para conocer la situación de los trabajadores.
Carlos Rosales, dueño de la cadena rechazó la oferta de compra que propuso Facundo Prado, propietario de la firma de telecomunicaciones Supercanal Arlink, y ahora busca nuevas alternativas para la mayor cadena de electrónica y electrodomésticos del país.
De todos modos, Carlos Rosales aún busca una salida a la crisis y analiza alternativas, que incluyen la venta de una parte del negocio, con inyección de fondos para solventar la situación financiera.