“El vaso está casi lleno porque esta causa era muy difícil para lograr condena, este fue el único juicio donde no hubo una condena por unanimidad. Sabíamos que teníamos que subir una montaña con las manos”, definió.
El sargento seguirá en libertad hasta que quede firme la condena. “Se restan los días que ha estado privado de su libertad, le restarían 16 años de pena”, explicó. Agregó que “el juez Dumón dispuso la libertad y una fianza como reaseguro, un depósito para que le sea más difícil fugarse porque lo pierde”.
Consultado sobre cuál fue la real intención de Gómez, Beherán analizó que “de manera intencional se dispara el arma de fuego apuntando a una persona a más de 90 metros de distancia, lo ve, va corriendo en sentido contrario, para escaparse, en cuero, sin nada en las manos, estaba desarmado. El reglamento policial es concreto, clarito y sagrado, no se puede utilizar un arma de fuego que tiene un alcance de mil metros, con una bala que te atraviesa la cabeza y sale por la frente, cómo sería que la bala no pudo ser encontrada. Si vos tirás, te estás despreocupando por la vida de la otra persona”, explicó Beherán, mientras que advirtió que, independientemente de las características de la víctima, “la ley dice que si una persona hace algo, tendrá que pagar por lo que hizo, no es agarrar un arma de fuego y tirarle a ver qué pasa. Con la ley se puede juzgar y castigar a una persona, pero esto no es la ley, no se entiende. No pasa por las características de la víctima, cada uno tiene derecho a pensar como quiere. Lo cierto es que esto no se puede resolver de un disparo en la cabeza a una persona, no da ni siquiera para un análisis, nadie puede justificar una muerte en estas condiciones”, expresó.
El juez Dumón ya rechazó la presentación de una denuncia del abogado defensor del policía por una presunta amenaza a uno de los 12 jurados. Beherán manifestó que “cuando los jurados se encierran a deliberar, tienen una custodia. Cuando se hace conocer el veredicto, el presidente lleva la voz cantante y comunica la decisión. Luego, el juez le pregunta uno a uno a todos. Ahí se dispone que hay un veredicto de unanimidad”.