Gualeguaychú vivió el viernes 6 de noviembre una nueva edición de la Noche de los Museos Entrerrianos, una iniciativa provincial impulsada por la Secretaría de Cultura de Entre Ríos junto con el Consejo Provincial de Cultura, que promueve la puesta en valor del patrimonio cultural, histórico, artístico y científico de la provincia. Bajo el lema «Entre Ríos: caminos que nos unen», la propuesta invitó a reconocer las historias, los saberes y las memorias que forman parte de la identidad de las comunidades entrerrianas.
El recorrido comenzó en el Museo del Carnaval, donde el secretario de Desarrollo Humano, Juan Ignacio Olano, y el subsecretario de Cultura, Deportes y Juventud, Luis Castillo, acompañaron la apertura de la jornada. Posteriormente, ambos funcionarios visitaron los distintos espacios que formaron parte de la propuesta.
Uno de los aspectos centrales de la noche fue el trabajo de los equipos de cada museo. En todos los espacios estuvieron presentes sus guías, quienes trabajan durante todo el año para sostener, cuidar, investigar y compartir el patrimonio que resguardan estas instituciones. Su labor cotidiana resulta fundamental para mantener vivos estos lugares y acercarlos a vecinos y visitantes.
Asimismo, las intervenciones teatrales y las propuestas de ficción desarrolladas en los museos municipales fueron creadas y dirigidas por Belén Barreto, dramaturga e integrante del equipo creativo de Cultura, quien coordinó una programación especialmente pensada para recuperar historias, personajes y acontecimientos vinculados con cada espacio.
La convocatoria permitió que numerosos vecinos y visitantes recorrieran los diferentes museos. Entre los comentarios positivos del público se destacó especialmente el cuidado de los patios, jardines y espacios exteriores, aspectos reconocidos por quienes participaron de los recorridos. También se repitió una apreciación que refleja el interés generado por la iniciativa: muchos visitantes manifestaron que las horas no habían sido suficientes para conocer todos los espacios y que se habían quedado con ganas de seguir recorriendo y disfrutando de este tipo de actividades.
Museo Aduana Gualeguaychú
El Museo Aduana Gualeguaychú recibió aproximadamente 230 visitantes durante la Noche de los Museos Entrerrianos, superando las expectativas de convocatoria.
La propuesta permitió que muchas personas descubrieran la existencia de este espacio, conocieran sus instalaciones y se acercaran a las actividades que allí se desarrollan. Los visitantes se mostraron gratamente sorprendidos por la posibilidad de conocer y aprender sobre las tareas que lleva adelante el organismo, lo que generó un nuevo acercamiento entre la institución y la comunidad.
Museo Ferroviario Enrique Aagaard
Alrededor de 200 personas visitaron el Museo Ferroviario Enrique Aagaard, donde pudieron disfrutar de la obra teatral «El hombre de la vía», un relato sobre un peón golondrina, y de un recorrido por la historia del museo.
La intervención teatral conmovió al público al recuperar una historia vinculada con los trabajadores golondrina, protagonistas de una actividad que, aunque muchas veces queda fuera de los grandes acontecimientos históricos, fue fundamental en la vida cotidiana de numerosas personas.
La propuesta contó con la participación especial de Ramón Callero, ferroviario de casi 90 años, quien compartió detalles y recuerdos sobre la vida de los trabajadores golondrina que pasaron por la estación de trenes de Gualeguaychú.
El público acompañó la actividad con respeto y participación, y destacó tanto la propuesta del Museo Ferroviario como las experiencias ofrecidas por los demás espacios de la ciudad.
Museo Casa Natal de Fray Mocho
Alrededor de 300 personas visitaron el Museo Casa Natal de Fray Mocho para disfrutar de «Un hombre, mil historias», una propuesta que reunió teatro y música en vivo, con la actuación de Ricardo Villani y la participación musical de Francisco Nahuel.
Villani volvió a ponerse en la piel de Fray Mocho, una figura que interpreta desde hace muchos años. Darle voz al escritor en su casa natal permitió acercar al público a su universo literario y compartir una mirada sobre los personajes y las historias que forman parte de su obra.
«Hace muchos años que interpreto a Fray Mocho y todavía me emociona volver a encontrarme con él. Hacerlo en su casa natal tiene algo muy especial. Uno mira alrededor y piensa que su historia empezó acá, en estos mismos espacios donde hoy nos reunimos para escucharlo. Como actor, siento una responsabilidad y un cariño muy grandes por este personaje. Me gustaría que quienes se acerquen se lleven las ganas de leerlo, de descubrir su humor y su manera de mirar a la gente. Esa sería una hermosa forma de que esta noche continúe después de que se cierren las puertas del museo», expresó Ricardo Villani.
La música en vivo de Francisco Nahuel completó una propuesta abierta a personas de todas las edades, que permitió descubrir la historia de la casa a través del teatro, la literatura y la música.
Casa De Deken
Casa De Deken recibió alrededor de 160 visitantes durante la Noche de los Museos Entrerrianos, quienes pudieron disfrutar del microteatro «Memorias de entrecasa». La propuesta invitó a recorrer la historia de la residencia y reconstruir parte de sus últimos años a través de los recuerdos de quienes la habitaron y conocieron de cerca su vida cotidiana.
La obra, protagonizada por Marcela Reynoso y Silvio Del Valle, presentó a dos personajes que formaron parte del funcionamiento de la casa: Tía María, el ama de llaves, y el chofer de la familia. Desde sus respectivos lugares dentro de la residencia, ambos evocaron recuerdos, vínculos, movimientos y secretos de la vida doméstica. También recuperaron la figura de Dolores Irazusta de De Deken, propietaria del inmueble, quien pasó allí los últimos años de su vida.
A través de estos personajes, el microteatro propuso una mirada diferente sobre la historia de Casa De Deken, acercando al público a una dimensión más humana de la residencia y poniendo en valor los recuerdos, las costumbres y las pequeñas historias que también forman parte del patrimonio cultural de nuestra ciudad.
Casa Museo Azotea de Lapalma
La Casa Museo Azotea de Lapalma recibió aproximadamente 300 visitantes entre las 19 y las 23:30 h, quienes disfrutaron de recorridos guiados y dos propuestas teatrales que dieron vida a las historias y leyendas de la histórica casona.
Durante la jornada se presentó «Los que nunca se fueron», una serie de intervenciones teatrales dedicadas a Isabel Frutos y Pedro Lapalma, con las actuaciones de Azul Camino y Santiago Ramírez. A través de representaciones situadas en diferentes épocas, la propuesta permitió recuperar las historias de quienes permanecen vinculados a la memoria de este lugar.
A las 21:30 h tuvo lugar «Nostalgia de la Azotea de Lapalma», un unipersonal protagonizado por Ángela Estela Solad, con la voz en off de Mónica María Florencia Fuentes e iluminación de Gustavo Ramos. La obra, perteneciente al grupo teatral MAGGMASEEL, contó con autoría y dirección general de Carina María Alejandra González y recuperó historias de la emblemática casona relacionadas con el amor, las pérdidas, la solidaridad y la esperanza.
Las propuestas transformaron los distintos ambientes de la casa en escenarios vivos, donde la historia, la memoria y la expresión artística se encontraron para ofrecer una experiencia diferente a los visitantes.
Museo Casa de Haedo
Alrededor de 500 personas visitaron el Museo Casa de Haedo, que vivió una noche especial, cargada de emociones, con una propuesta que puso en valor su identidad como Sitio de Memoria Afro.
En el marco de la próxima conmemoración del Día Nacional de los Afroargentinos y de la Cultura Afro, el museo presentó la intervención teatral «Mil historias, el mismo reflejo», con la actuación de Melina Guigou, quien dio voz a los recuerdos de una mujer afrodescendiente y acercó al público a sus vivencias, su historia y el camino recorrido en la lucha por alcanzar la libertad.
La actividad también abrió un espacio de participación y encuentro con la comunidad. Los visitantes fueron invitados a recuperar, a través de la memoria, aquellas tradiciones vinculadas con la presencia afro en nuestra ciudad, transmitidas de generación en generación, muchas veces a través de la oralidad.
Antiguos relatos familiares, recuerdos y testimonios compartidos permitieron recuperar parte de una memoria colectiva que contribuye a reconocer y reconstruir nuestra historia.
Museo del Carnaval
Más de 300 personas visitaron el Museo del Carnaval, donde se vivió una verdadera fiesta carnavalera bajo la consigna «Uniendo Carnavales».
La propuesta transformó al museo en un puente y punto de encuentro entre distintas expresiones carnavaleras del Corso Popular Matecito y el Carnaval del País. A través de recorridos guiados y conversatorios con el equipo del museo, los visitantes pudieron conocer y compartir la historia y las particularidades de estas manifestaciones populares.
La programación artística contó con la participación del conjunto carnavalesco Mainumby, que llevó toda la alegría y el espíritu del Corso Popular Matecito; la Batucada To' Pegao, que hizo sentir la fuerza y el ritmo de sus tambores; y la Murga Los Colombianos, que cerró la jornada con el sonido de uno de los elementos identitarios del carnaval: la corneta murguera.
La propuesta permitió poner en diálogo dos expresiones fundamentales de la cultura popular local, reconociendo sus historias, sus protagonistas y los elementos que forman parte de su identidad.
Museo de Ciencias Naturales y Arqueología "Prof. Manuel Almeida"
Alrededor de 150 personas participaron de las actividades del Museo de Ciencias Naturales y Arqueología «Prof. Manuel Almeida». Entre ellas hubo familias, niños, grupos de amigos y visitantes que se acercaron a conocer este espacio y el patrimonio natural que resguarda.
La propuesta «Estación de dibujo infantil» invitó a los más chicos a explorar y representar la fauna nativa mediante una actividad participativa, con materiales y un espacio especialmente acondicionado para desarrollar su creatividad y acercarse al conocimiento de las especies de nuestro entorno.
La jornada permitió que numerosas personas descubrieran el museo y se vincularan con el patrimonio natural que forma parte de nuestra identidad, a través de una experiencia que reunió aprendizaje, exploración y expresión artística.
Una ciudad que se encuentra con su patrimonio
La Noche de los Museos Entrerrianos volvió a poner de manifiesto el valor de estos espacios como lugares de encuentro, transmisión de conocimientos y construcción de memoria colectiva. La participación de vecinos y visitantes, el trabajo de los equipos de cada institución y el acompañamiento de artistas y colaboradores hicieron posible una jornada que invitó a descubrir el patrimonio local a través de nuevas experiencias.
El reconocimiento del público al cuidado de los espacios, el interés por conocer museos que hasta entonces no había visitado y las ganas de contar con más tiempo para recorrerlos fueron algunos de los aspectos más significativos de esta edición.
Municipalidad de Gualeguaychú