“Nosotros somos gente de campo, mi madre era maestra y como no había escuela se hizo la primer aula dentro de nuestra casa. Era a 30 kilómetros de Gualeguay, mi mamá hacía también primeros auxilios y era partera. Éramos 10 hermanos, dos mujeres y ocho varones”, recordó.
Paredes recordó que empezó como cadete desde los 13 años, y en el año 1997, tuvo una experiencia que lo marcó para toda la vida.
“Era un accidente con victimas fatales y otras víctimas. Me sentí impotente al no saber qué hacer con las personas, y ahí decidí iniciar la carrera de Enfermería, en la Universidad de Gualeguay”, relató.
El bombero señaló que pese a las distintas circunstancias de su vida y de la institución, continúa firme en el servicio que eligió hace 40 años.
“Seguimos, a veces con errores y con aciertos, pero seguimos con la ocasión latente en buscar la forma de ayudar al prójimo. Seguimos golpeando puertas para tener lo indispensable para continuar sirviendo a la comunidad”, subrayó.