Irene Herrera es la madre de Sebastián Báez joven que falleció trágicamente en mayo del 2018 cuándo se encontraba realizando picadas junto a otros amigos. Fue una dramática madrugada en donde fallecieron dos chicos.
"Uno como madre siente un dolor inexplicable de saber que nunca más va a poder ver a su hijo. Todos los días de la vida uno piensa en él, sufre y se hace muchas preguntas en un dolor terrible".
"Los chicos tienen se apasionan con la adrenalina que les genera las motos y sienten que nada les puede pasar en una postura propia de su juventud sin medir los riesgos que significa este tipo de picadas, donde no solamente ponen en peligro sus propias vidas sino también la de otros".
"Yo luego de la muerte de mi hijo los hablé a sus amigos y les expresé el dolor que siente toda la familia por la pérdida de un ser querido como un hijo. Que piensen en sus padres que tanto hicieron para criarlos y para educarlos, con la idea que se conmuevan pensando en ellos".
"Deben entender que el diablo está preparado para someterlos por lo que la desgracia puede llegar en cualquier momento porque las picadas son muy peligrosas, por lo que lamentablemente tengo que decir que tarde o temprano vamos a tener nuevos accidentes trágicos como el de mi hijo".
Respecto a lo que provocó la muerta de Sebastián dijo que "Nuestra vida no es la misma y cambió para siempre porque los cumpleaños y los festejos se apagaron con la ausencia de nuestro hijo".
Irene dijo que encontraron fortalecimiento en la iglesia para poder caminar junto a Dios en tiempos donde el dolor se hizo dueño de toda la familia.
"Me gustaría volver a hablarlos para que dejen de hacer las picadas, para no poner en riesgo sus vidas".