Moussou, quien se moviliza en sillas de ruedas, descubrió que la venta se hace a través de las redes sociales, y consideró que además ser un acto deshonesto, con cada entrada comercializada se quita un lugar a una persona discapacitada.
"Es impresionante la cantidad de gente en grupos de Facebook que venden entradas para el Carnaval de personas con discapacidad. Adquieren estas entradas porque van los jueves a buscar las entradas con el carnet de discapacidad, ya sean ellos mismos o sus acompañantes", comentó Mossou.
"La venden a 5 mil cada una o 10 mil. El sector de discapacidad parece un espacio VIP, tenes mesas, atención todo el tiempo", agregó.
"Me sorprende la viveza y la voluntad para ir los jueves a la mañana a buscar una entrada de una persona con discapacidad. Puede que tengan algún familiar y saben que no van a ir y le piden el carnet, o algún vecino", se refirió Mossou al modus operandi.
"También hay mucha gente que insulta a estas personas cuando lo publican", concluyó.