El lavado de dientes debe comenzar desde la aparición del primer diente, utilizando un cepillo adecuado para la edad y una mínima cantidad de pasta dental con flúor. Asimismo, se recomienda que la primera consulta odontológica sea durante el primer año de vida para acompañar el desarrollo bucal y prevenir futuras patologías.
Esta información se refuerza a partir de la detección de casos de mala salud bucal en niños y niñas, una situación que puede prevenirse con hábitos simples y sostenidos en el hogar.
Es muy importante que madres, padres y cuidadores acompañen y supervisen el cepillado dental hasta, al menos, los 8 años, ya que antes de esa edad la motricidad fina no está completamente desarrollada y los niños no logran una higiene eficaz por sí solos.
Al respecto, algunos datos importantes que brindaron los profesionales del Hospital Centenario son los siguientes:
-Cepillarse dos veces al día con pasta fluorada protege contra las caries.
-Una buena alimentación también cuida tu sonrisa. (Elegí agua y frutas, y evitá bebidas azucaradas).
-Ir al odontopediatra ayuda a detectar problemas a tiempo.
-Las caries no aparecen por falta de hierro o de calcio, aparecen por mala técnica de cepillado o por consumo excesivo de hidratos de carbono o azúcares.
-La salud bucal en el embarazo es doblemente importante, cuidar tu boca es cuidar la salud de tu hijo desde el primer día.
-Las bacterias que producen las caries las transmiten los adultos a los niños, por eso debemos evitar compartir chupetes, tenedores, cucharas o dar besos en la boca.
-Desde su aparición, los dientes deben cepillarse con cepillo dental, no con dedil de silicona ni gazas.
-Hasta los 8 años los niños no tienen la motricidad adecuada para cepillarse los dientes solos, es responsabilidad de los adultos guiarlos.
La prevención temprana, el acompañamiento familiar y los controles periódicos son claves para garantizar sonrisas sanas hoy y en el futuro.