El grupo químico y farmacéutico alemán Bayer se comprometió por escrito ante la Justicia a indemnizar con 10.900 millones de dólares a gran parte de los miles de demandantes en Estados Unidos perjudicados por el glifosato, el agrotóxico cancerígeno fabricado por Monsanto –ahora contralada por los alemanes- , según informó la cadena pública alemana ARD y también ha reconocido el máximo responsable de la propia empresa, Werner Baumann. El convenio es de obligatorio cumplimiento y no admite apelaciones a instancias judiciales superiores.
El acuerdo resuelve aproximadamente tres cuartos de las más de 125.000 reclamaciones presentadas contra el gigante alemán, de las cuales solo una parte había alcanzado el circuito judicial, según ARD, citando fuentes de la propia Bayer. De los 10.900 millones que la corporación alemana se compromete a pagar unos 1.250 millones de dólares están reservada a futuros litigios ya que todavía quedan aproximadamente unos 30.000 casos sin resolver.
“Esta solución es importante para nuestros clientes pues se trata de una batalla larga y ardua”, indicó una abogada de víctimas, Jennifer Moore. En tanto, la abogada y ex ministra de Medio Ambiente francesa, Corinne Lepage, rescató que se trata de un “precedente formidable para las otras víctimas y todos los que luchan contra el glifosato y los que lo autorizan”.
El trasfondo de la disputa se sitúa en las denuncias sobre el agrotóxico Roundup, que contiene glifosato y que originalmente fue fabricado y comercializado en todo el mundo por Monsanto, grupo que fue adquirido por Bayer en 2019. Varios Tribunales norteamericanos consideraron probada la correlación entre el uso de glifosato y los casos de cáncer, aunque la Agencia de Protección Ambiental de EEUU (EPA) lo considera seguro y sostiene que no constituye un riesgo para la salud pública. En 2015, el Roundup fue catalogado como “cancerígeno probable” por el Centro internacional contra el Cáncer (CIRC) de la OMS. La fabricación, distribución, comercialización y utilización del Roundup y otros productos que contienen glifosato, está prohibido en varios países europeos y en algunos Estados norteamericanos.
Bayer compró Monsanto en 2019 por 63.000 millones de dólares y desde entonces ha visto transferidas todas las demandas en su contra. La corporación teutona emitió un comunicado en el que asegura que estos acuerdos y otros de menor importancia financiera, “no contienen ningún reconocimiento de responsabilidad o falta” y que también llevará los debates sobre “inocuidad y utilidad” de los herbicidas a base de glifosato a la “arena reglamentaria y al marco de la ciencia”.