PARKINSON

“Estaba al borde del precipicio”: la historia del médico que volvió a caminar tras una cirugía por Parkinson

Marcelo Brun, médico de Gualeguaychú, contó en RADIO MÁXIMA cómo la cirugía le cambió la vida y dejó un conmovedor mensaje para los pacientes que padecen la misma enfermedad. “No pierdan la esperanza”, expresó.

15 Oct, 2026, 12:04 PM

El Parkinson es una enfermedad degenerativa que agudizó los dolores y las contracturas en Marcelo, obligándolo a depender de la medicación para aliviar el dolor, así como también lo llevó a depender de otra persona, su hermana, para la asistencia cotidiana. Marcelo estaba en silla de ruedas cuando tomó la decisión de someterse a una cirugía en el Hospital Fernández.

 

Aceptar el diagnóstico de Parkinson fue uno de los momentos más difíciles, recordó. Marcelo, por su profesión comenzó a reconocer los primeros síntomas por la lentitud de sus movimientos y el temblor en una mano. “Es muy difícil aceptar el Parkinson, tuve los primeros síntomas, los sentí, la sospecha diagnóstica me la hice yo”, recordó en RADIO MÁXIMA.

 

Con el avance de la enfermedad degenerativa, su situación empeoró hasta depender completamente de otra persona. “Mi hermana me ayudó”, contó. También atravesaba noches sin dormir y pensamientos constantes sobre su futuro. “La cabeza no paraba, me preguntaba dónde iba a terminar”.

 

La medicación dejó de darle resultado, pese a que la tomaba durante todo el día, en dosis pequeñas cada dos horas. En medio del dolor recordó que llegó a veces, a tomar más dosis de las que le correspondían.

 

“Lo único que me quedaba era la cirugía. Yo estaba al borde del precipicio, cuando uno está mal, se anima a todo. Ya no podía caminar”, dijo.

 

El 6 de agosto ingresó al Hospital Fernández y, aunque llegó a pensar que la intervención sería suspendida, finalmente fue operado el viernes 7. Explicó que no todos los pacientes pueden acceder a este procedimiento. Es necesario atravesar un protocolo que incluye evaluaciones psicológicas y psiquiátricas, además de pruebas para determinar la respuesta a la medicación.

 

La cirugía requiere que el paciente permanezca despierto y se basa en la colocación de un dispositivo que se activa posteriormente. En el caso de Marcelo, la estimulación comenzó 22 días después, pero también empezó a sentir cambios casi inmediatos. Al principio sintió movimientos involuntarios en las piernas y reconoció que tuvo miedo. “No quería quedarme solo, no sabía lo que me estaba pasando”, dijo.

 

Finalmente, para el domingo posterior sintió que el dolor había desaparecido. “Me desperté como si nada, hasta hoy. Desde el momento en que me operaron no tuve nada más. Nunca más un dolor. No lo podía creer, fue una felicidad enorme”.

 

Los profesionales que lo atendieron le explicaron que podría recuperar el equilibrio de su cuerpo en unos seis u ocho meses.

 

Mientras Marcelo continúa su recuperación, retomó la actividad física. “Reinventarme a los 63 años es difícil, pero sigo en la lucha”, dijo, y agradeció el apoyo de su familia y de los amigos, que lo acompañaron durante la enfermedad.

 

“Quiero pedirle a todos los pacientes de Parkinson que no se entreguen, que no pierdan la esperanza. Con optimismo, fe y voluntad se puede”, expresó.

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