Un docente de origen humilde es el ganador del premio Fray Mocho

El profesor José Luis Pereyra, ganador del premio Fray Mocho de Literatura en el género Ensayo, es hijo de un obrero del ex Frigorí­fico Gualeguaychú y a los 12 años vendí­a diarios.

31 Oct, 2016, 22:25 PM
José Luis Pereyra

Pereyra, de 56 años es un gran lector. Es profesor de Literatura y en poco tiempo será publicado su Ensayo ganador. El premio consiste en 200 ediciones de su obra.

 

 

 

En diálogo con RADIO MÁXIMA, repasa su historia de vida, donde los libros tuvieron un protagonismo único. “Mi papá trabajaba en el Frigorífico, no le pagaban y nosotros éramos seis hermanos y había que mantener la familia. Yo tenía 12 años y vendía diarios para ayudar. Me gustaba mucho leer y recuerdo que también me gustaban mucho los helados, pero eran caros. Entonces con las monedas que me quedaban tenía que optar entre comprarme un libro o un helado. Mi papá me decía: tomá agua y comprate un libro”, recuerda Pereyra con afecto y sin ningún reproche, agregando también que su mamá “siempre estaba escribiendo poemas y cosas, pero no las mostraba, decía que eran para ella”. Sus padres viven aún y se lo nota feliz cuando agradece la posibilidad de poder disfrutarlos.

 

 

 

El reciente ganador del premio Fray Mocho, relata que está viviendo momentos de mucha emoción por todo el cariño y reconocimiento que recibe. “Investigar sobre la vida de Isidoro Blaisten fue un trabajo que me llevó mucho tiempo, porque se sabía muy poco de el, no estaba especificado ni siquiera el lugar exacto de nacimiento y el año no era el que correspondía. Todo esto hay que documentarlo, por lo que debí viajar también. De alguna manera, los libros siempre nos terminan haciendo viajar”, dice.

 

 

 

Su trabajo como profesor de Literatura en distintos establecimientos de Gualeguaychú y el departamento, también le han dado satisfacciones y se la siguen dando. “La verdad, estoy sorprendido por la cantidad de saludos y comentarios. No pensaba que se acordaran tanto de mi, debe ser por llorón”, dice y se ríe, recordando sus momentos emotivos cuando algún poema o cuento trabajado en el aula, se metía demasiado en su corazón.

 

 

 

El profesor Pereyra vive con su esposa, más de 5 mil libros y 23 perros. “Esto también es parte de mi vida, aunque ya no hay vacantes para más. Amo a los animales y muchos de los sin dueños que se acercaban a comer se terminaron quedando. No tengo hijos, pero tengo sobrinos, ahijados, una familia hermosa que me siempre me acompañó y apoyó”, cuenta.

 

 

 

Al cierre de la nota, Pereyra destaca que “gracias a la lectura yo hasta pude viajar a Europa. Los libros abren puertas, y muchas veces se transforman en vehículos que cambian nuestras vidas para siempre”.

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