SALUD

Se adelantó la primavera y en Entre Ríos ya empiezan a sentirse las alergias

Las temperaturas cambiantes, la humedad y el comienzo de la polinización configuran un escenario propicio para que las alergias respiratorias vuelvan a ocupar un lugar central entre las consultas médicas.

6 Sep, 2026, 12:20 PM

Aunque todavía faltan algunos días para la llegada oficial de la primavera, en Entre Ríos ya empiezan a sentirse algunas de las condiciones que caracterizan a la nueva estación. Las temperaturas cambiantes, la humedad y el comienzo de la polinización configuran un escenario propicio para que las alergias respiratorias vuelvan a ocupar un lugar central entre las consultas médicas.

 

Estornudos, congestión nasal, picazón y lagrimeo pueden parecer molestias menores y llevar a muchas personas a recurrir directamente a un antialérgico. Sin embargo, cuando los síntomas se repiten o terminan afectando el descanso, el trabajo, la escuela o la actividad física, los especialistas recomiendan no naturalizarlos.

 

El médico alergista Nicolás Calí explicó a UNO que septiembre suele marcar el comienzo de un período de mayor actividad polínica y, con ella, la aparición de síntomas rinoconjuntivales y algunos cuadros de broncoespasmo. A esto se suma otro fenómeno propio de la época: el incremento de las consultas por picaduras de insectos.

Para Calí, uno de los principales problemas es que muchas personas consideran que la alergia se limita a una serie de síntomas que pueden bloquearse temporalmente con medicación. Los antihistamínicos pueden aliviar las manifestaciones, pero no modifican necesariamente la evolución de la enfermedad.

 

El especialista remarcó además que los cuadros alérgicos pueden generar un desgaste que muchas veces no es percibido por el paciente. "Cuando la alergia se activa, no solamente están los síntomas que siente el paciente, sino que hay un consumo de energía", explicó.

 

Ese cansancio puede traducirse en menor rendimiento laboral, dificultades para concentrarse en el caso de los niños y adolescentes o menor desempeño durante la práctica deportiva.

 

Por eso, la frecuencia y la intensidad de los síntomas son elementos importantes para determinar cuándo es conveniente consultar. Calí señaló que una persona a la que la alergia le afecta durante pocos días al año puede manejar el cuadro de manera diferente de quien atraviesa síntomas durante períodos prolongados y ve condicionada su vida cotidiana. "Si ya te afecta un 40% o más. y altera tu calidad de vida, lo ideal es empezar a consultar", sostuvo.

 

La recomendación cobra especial importancia cuando aparecen síntomas más intensos, como afectación importante de los ojos, episodios de broncoespasmo, sinusitis recurrente o dificultades respiratorias.

 

La rinitis alérgica tampoco debería ser considerada siempre como un cuadro menor. Según explicó el especialista, existe una relación entre este tipo de afecciones y la posibilidad de evolución hacia un asma de origen alérgico.

 

Por ese motivo, la detección del alérgeno que desencadena los síntomas ocupa un lugar importante en el abordaje médico. Identificar si el paciente reacciona ante determinados pólenes, ácaros, hongos u otros elementos permite definir estrategias de tratamiento más específicas.

 

En este sentido, Calí destacó los avances tecnológicos que permiten identificar con mayor precisión los alérgenos responsables y desarrollar tratamientos destinados no solamente a controlar los síntomas, sino también a modificar la respuesta del organismo frente a aquello que desencadena la reacción.

 

Pólenes y un clima cambiante

 

El comienzo de la primavera trae consigo un aumento de la polinización. Pero en Entre Ríos las condiciones ambientales agregan un elemento particular: la combinación de temperaturas elevadas y humedad.

 

El alergista explicó que los ácaros y los hongos proliferan especialmente en ambientes cálidos y húmedos, una característica que puede favorecer la persistencia de determinados cuadros alérgicos en la región.

 

En las ciudades, además, se genera un microambiente particular. El riego permanente de jardines, las temperaturas más elevadas y la contaminación atmosférica pueden contribuir a mantener durante más tiempo determinadas condiciones favorables para los alérgenos.

 

 

Prestar atención a picaduras

 

La llegada de temperaturas más cálidas también modifica el escenario respecto de los insectos. Abejas, avispas y hormigas comienzan a tener mayor presencia y, con ello, aumentan las consultas de personas que recuerdan haber sufrido reacciones importantes ante picaduras anteriores.

 

Calí explicó que no todas las reacciones tienen el mismo grado de gravedad. Una reacción local extensa puede producir una inflamación considerable y resultar muy molesta, pero no necesariamente significa que la persona vaya a sufrir una reacción sistémica grave ante una nueva picadura.

 

La situación cambia cuando aparecen síntomas generalizados. Urticaria en distintas partes del cuerpo, compromiso respiratorio, broncoespasmo o pérdida de conocimiento pueden ser signos de una reacción sistémica y requieren atención urgente.

 

En quienes ya tuvieron una reacción sistémica, el riesgo de que vuelva a producirse una reacción grave ante una nueva picadura es considerable, por lo que la evaluación por un especialista resulta fundamental.

 

El médico señaló que existen tratamientos específicos de inmunoterapia para algunas alergias a venenos de insectos, además de medidas de emergencia para pacientes con antecedentes de reacciones severas.

 

En estos casos, la rapidez de respuesta es determinante. Ante una reacción anafiláctica grave, la adrenalina es el tratamiento de primera línea y debe administrarse lo antes posible, mientras se solicita asistencia médica de emergencia.

 

Cuidados clave

 

Frente al comienzo de la temporada, suelen multiplicarse las recomendaciones domésticas para reducir la presencia de alérgenos: aspirar alfombras, limpiar los ambientes, cambiar ropa de cama, controlar la humedad y mantener una adecuada ventilación.

 

Estas medidas pueden ser útiles, especialmente en personas sensibles a ácaros y otros alérgenos presentes dentro del hogar. Sin embargo, no reemplazan el tratamiento médico cuando existe una alergia persistente.

 

El especialista sostuvo que, en determinados casos, la estrategia más práctica es adaptar el tratamiento a la intensidad y duración de los síntomas. Una persona que solamente tiene manifestaciones durante un período breve del año puede requerir un abordaje diferente de quien presenta síntomas durante varios meses.

 

También mencionó un aspecto que suele generar dudas entre quienes tienen mascotas: en los pacientes alérgicos a determinados animales, algunas medidas pueden ayudar a disminuir la exposición al alérgeno, aunque siempre debe evaluarse cada situación de manera individual.

 

Controles

 

Con la proximidad de la primavera, el principal llamado de atención de los especialistas pasa por no asumir como normales síntomas que se repiten año tras año. Una congestión que impide dormir, ojos permanentemente irritados, estornudos que se prolongan durante semanas, sinusitis reiteradas o episodios de falta de aire no deberían ser simplemente parte de la rutina de cada primavera.

 

"La alergia no se cura", explicó Calí, aunque aclaró que existen tratamientos capaces de controlar la enfermedad durante períodos prolongados y mejorar significativamente la calidad de vida.

 

La diferencia, en definitiva, está entre tapar las molestias durante unas horas y determinar qué los provoca para establecer una estrategia de tratamiento adecuada.

 

Reconocer los síntomas, identificar cuándo dejan de ser una molestia ocasional y consultar a tiempo puede evitar que un cuadro aparentemente menor termine condicionando buena parte de la vida diaria.

 

 

Fuente: Vanesa Erbes/Uno.com

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