Juventud dio un paso gigante rumbo a la final de la Copa Entre Ríos. Este domingo por la noche, el conjunto de Urdinarrain goleó con autoridad a Independiente de Villa del Rosario por 6 a 0 en la semifinal de ida y quedó muy cerca de meterse, por primera vez en su historia, en la definición del certamen provincial.
Desde el pitazo inicial, el equipo dirigido por Miguel Chareum salió decidido a imponer condiciones. A los 4 minutos ya golpeó primero: tras un centro preciso, Gastón Quintero ganó en las alturas y de cabeza abrió el marcador, desatando la euforia en el estadio.
Juventud mantuvo el control del juego, manejó los tiempos y mostró una contundencia demoledora. A los 21 minutos comenzó el show personal de Bruno Ramírez. El delantero fue imparable y convirtió tres tantos en una noche soñada. Primero amplió la ventaja con una definición certera, luego volvió a aparecer para estirar diferencias y, a los 41 del primer tiempo, cambió un penal por gol para establecer el 3-0 con el que se fueron al descanso.
En el complemento, lejos de conformarse, la Juve siguió atacando. A los 19 minutos Gabriel Tea puso el 4-0 con una buena definición, a los 32 Rodrigo Báez anotó el quinto y, a los 40, nuevamente Bruno Ramírez selló su triplete y el categórico 6-0 final.
El último campeón nunca encontró respuestas ante la intensidad y el juego asociado del conjunto local, que fue ampliamente superior en todas las líneas y dejó la serie prácticamente sentenciada.
El próximo fin de semana se disputará la revancha en Villa del Rosario, donde el local necesitará un partido perfecto para intentar revertir una historia que hoy parece escrita. Juventud, con una actuación memorable, quedó a un paso de alcanzar la primera final de su historia en la Copa Entre Ríos.