Bajo el título "Carta Abierta a la Insensibilidad", el Sindicato de Empleados de Comercio, respondieron al presidente del Centro de Defensa Comercial de Gualeguaychú, Adolfo Solari, quién se había referido a la compleja situación que atraviesa el sector comercial.
CARTA ABIERTA A LA INSENSIBILIDAD
Los integrantes de la Comisión Directiva del Sindicato de Comercio nos vimos sorprendidos por las consideraciones vertidas por el presidente del CDCIG. Por lo que nos gustaría hacer algunas aclaraciones:
ADOLFO SOLARI MIENTE, porque usted sabe que nada impide a una empresa despedir a un empleado, lo que no puede hacer es despedirlo y no pagarle la doble indemnización. Por un lado, usted sostiene que hay que despedir gente, pero, por otro, reclama flexibilización laboral para poder incorporar personal, ¿cómo se entiende eso?
Sus palabras son parte de un discurso que los trabajadores venimos padeciendo hace muchos años de parte de los sectores más reaccionarios del empresariado, como es su caso, señor Solari.
Quizá usted añora las épocas menemistas o los tiempos de JUNTOS POR EL CAMBIO en la presidencia, cuando un obrero o un empleado eran presas de la flexibilización laboral, la precarización y la explotación, y debía guardar respetuoso silencio o quedaba en la calle.
Para usted la solución está en DESPEDIR personas, como si esos empleados fuesen un número de su ecuación insensible. Como si detrás de cada trabajador, empleado u operario no existiese una familia. ¿Quienes piensan que compran en los comercios que usted representa?
Por cierto, ¿cómo se entiende que de más de 5.500 comercios que hay en nuestra ciudad menos del 10% forme parte del CENTRO DE DEFENSA COMERCIAL E INDUSTRIAL? Se explica de una manera sencilla: en los últimos años, han hecho de una entidad prestigiosa la mera representación de un partido político.
MIENTE SOLARI cuando dice que la gente sólo compra lo urgente y que sólo recurre a segundas marcas, subestimando al cliente y al comprador. Quizá usted miente por ignorancia, porque nunca estuvo al frente de un comercio, detrás de un mostrador. ¿Qué se puede esperar de alguien que llegó donde llegó sólo por un acuerdo?
Nada dijo usted, SOLARI, cuando en los peores cuatro años de la democracia, durante el gobierno del PRO y la UCR, se cerraban las persianas de los comercios y las Pymes, agobiadas por tarifazos y la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores.
No dijo nada, SOLARI, porque usted adhiere a ese modelo de saqueo, desocupación, desregulación económica, despilfarro y bicicleta financiera. Ahora, usted se enoja porque los trabajadores recuperamos DERECHOS y GARANTÍAS; sabe que se terminó la prepotencia y el manoseo, y ahora deben respetar cada fuente laboral.
“Estos son paladines de la modernización, que primero tratan de salvar la máquina y después al hombre”, dijo, alguna vez, Saúl Ubaldini. Nada más vigente.
Usted sabe, SOLARI, que si el circuito virtuoso de la economía no está funcionando es porque a este gobierno le toco, a tres meses de haber asumido, gobernar una de las pandemias más graves que ha azotado al mundo entero. La tragedia que vino justo después de la otra pandemia, el gobierno del PRO y la UCR. Esa que nos endeudó por cien años a todos los argentinos, pidió prestamos siderales, sin el acuerdo del senado, y los fugó a paraísos fiscales, sin ponerse, siquiera, un poquito colorados.
Por eso, SOLARI, lo invitamos a que reflexione. La solución nunca será despedir personas, hay otras medidas, para las cuales se necesitan CONVICCIONES, PRINCIPIOS, EMPATÍA e IMAGINACIÓN. Tal vez le estamos pidiendo demasiado. Y lo entendemos. Entendemos que para usted una persona es un número. Pero, para nosotros, y para los tantos que piensan como nosotros, el hombre es el protagonista de los cambios fundamentales que demanda la humanidad. Detrás de los números hay personas, hay familias angustiadas por la realidad que padecen. No ver eso, sólo habla de su insensibilidad.
Comisión Directiva
SINDICATO DE EMPLEADOS DE COMERCIO DE GUALEGUAYCH