Brassesco, en declaraciones periodísticas, contó que el Papa pidió una iglesia con apertura y mayor participación.
Brassesco participó el año pasado de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo, llevada a cabo en Roma.
“Fueron intensas jornadas donde se debatieron diversos temas para hacer una iglesia misionera más participativa”, detalló,
El encuentro se desarrolló bajo el lema “Por una iglesia sinodal, comunión, participación y misión», y contó con la participación del papa Francisco,
El secretario general destacó sobre el Sínodo, que se amplió la convocatoria, ya que en la anterior sólo participaron los obispos y ésta, se caracterizó por un claro crisol de razas, hubo gente de distintas partes del mundo, con una amplia diversidad cultural y étnica.
Brassesco explicó que el trabajo desarrollado allí, estuvo basado en una metodología definida por una “conversación en el espíritu” y en algunas ocasiones su rol fue la de coordinar trabajos en equipo, donde se exponían diversas temáticas, y se hizo hincapié en el cambio de actitud que debe imperar intra institucionalmente dentro de la Iglesia Católica, invitando a la participación y acercamiento de los fieles.
En este mismo sentido, el sumo pontífice tuvo varias intervenciones, en las que reforzó la necesidad de una Iglesia participativa, “donde todos puedan vertir opiniones y escuchar, caminando juntos y a la par como comunidad católica”.
“El papa insiste en escuchar a todos los que están dentro y fuera de la iglesia…hay que sentirse parte de la iglesia y así sentir la corresponsabilidad con ella» enfatizó el Padre Pedro, indicando que, “vivimos en una sociedad individualista, por eso es difícil la mancomunidad que pide la iglesia, queremos una iglesia de concordia, de cercanía, que muestre a Dios”.
El sacerdote también se refirió al actual panorama y contexto de crisis por el que atraviesa la sociedad y remarcó la necesidad del acompañamiento y el sostén de la institución en este período. “Me parece fundamental que la iglesia pueda estar muy cerca de la gente, mantener la voz profética, alertando sobre aquellas cosas que van en contra de Jesús y sosteniendo y ayudando a los que más padecen la crisis”, señaló.