COLUMNA

El conflicto en Venezuela: la visión de Miguel Silio desde su bicicleta viajera

Con claridad, el gualeguaychuense Miguel Silio relata el conflicto en Venezuela contado por los venezolanos que se ha cruzado en su camino entre Gualeguaychú y Estados Unidos.

12 Ene, 2026, 19:24 PM

No hay otro tema de conversación por esta zona (seguro que por otras tampoco). La proximidad con la frontera y los miles de Venezolanos que por acá deambulan o residen acentúan el "monotema". Las conversaciones expresan sentimientos encontrados. Hay una primera reacción de alegría por el tirano depuesto y una creciente preocupación por el tirano "deponedor". Creo que don Donald ha logrado, por estas horas, unir a todo el pueblo venezolano en un sentimiento común de desazón. A los que apoyaban el régimen los embarga el desencanto por el desenlace y a los que estaban en contra, el desencanto por el desenlace del desenlace.

 

Lo sucedido hasta ahora es como un gol del árbitro, al menos en Venezuela, no tiene quien lo festeje. Es cierto que luego de tantos años de padecer a Chávez, Maduro y sus secuaces, hay una primera reacción de alegría pero sustituirlo por un "gobierno" impuesto por los del Norte no era el sueño de nadie.

 

Si a mí me obligan a escoger entre bigote y cabeza teñida no dudo en elegir el corchazo. A lo largo de todos estos meses transitando Sudamérica hemos cruzado cientos de grupos o familias de venezolanos en tránsito en sentido inverso a su propia tierra.

 

Los que se fueron

 

Alejándose de Venezuela colgados de camiones, montados en trailers, carros, camionetas, máquinas, caminando o haciendo dedo. Una diáspora en cualquier medio o modo que los aleje de sus fronteras. Familias pernoctando en el camino, descansando en los canteros de las rotondas, durmiendo al costado de las rutas o armando sus carpas en las puertas de los supermercados fue un paisaje repetido a lo largo de Colombia, Ecuador o Perú. Viendo las noticias me siento tentado a pensar que muchos pueden haber detenido su marcha pero que pocos o ninguno emprendieron el camino de regreso. Tengo frescas muchas charlas con Venezolanos que nos cruzamos este tiempo, entre ellas con los hermanos Guillermo y Carlos de Mondomo que nos hablaban con emoción de su país y nos relataban como se abrieron camino en Colombia esperando volver algún día.

 

Estoy seguro que la única alternativa para que el asunto llegue a buen puerto es una solución democrática y soberana, sin injerencia extranjera. Por lo que se lee en los diarios no es ese el rumbo que se está tomando.

 

*Miguel Silio