Los manifestantes se movilizaron hasta el Juzgado Federal para hacer llegar un documento sobre los “ultrajes recibidos durante los operativos”. Al respecto, un comerciante expresa: “En mi caso personal me preguntaron si tenía sustancias ilícitas, me buscaron armas blancas. Incluso la orden de allanamiento recien me entregaron la orden a la noche”.
“Vieron que tenía ropa y se llevaron ropa que tenía facturación. Hasta me confiscaron eso que tenía para dar cuenta. Sacaron a mis clientes de forma indigna y cerraron las puertas. Me dijeron que coloque el celular en el mostrador y me leían el documento. Y les preguntaba si podía llamar a un abogado porque no les entendía. Y me dijeron que no, que cualquier cosa que intentar iba a tener consecuencias”.
“Yo tengo menos de 25 años, es mi primer emprendimiento, y tengo todo en orden y la verdad creo que en mi caso me vaciaron casi la mitad de la tienda. Por dos o tres días no abrí mi negocio, porque no tenía nada”.
Y señala que “Estaba con mi esposa y ella estaba delicada de salud y no han tenido empatía con eso. Yo entre lágrimas le suplicaba a los gendarmes que dejaran salir a mi esposa. Y la dejaron salir, me dijeron que tenía que tener cuidado con lo que hiciera”.
“De parte de ellos nos tiene que llegar una cédula de imputación.Incitan al odio, a la separación. En las redes sociales dicen “vuelvan a su país”, que te digan eso mientras estás trabajando tranquilo no me parece”.