“Una compañera notó algunos faltantes cuando ingresó a trabajar por la mañana”, contó Rocío a RADIO MÁXIMA.
“Ella se encontró que no estaba el termo ni la pava eléctrica, pero no le llamó la atención, pensé que me los pude haber llevado yo, somos tres las que trabajamos aquí. Después fui a buscar unas cosas y no estaban”, manifestó Rocío.
El ladrón forzó una ventana e ingresó al lugar. Se llevó galletitas, sahumerios, los budas, además el aro de luz. "La tele no se la llevaron porque está rota", dijo.
“Es injusto, porque las cosas las compré con esfuerzo, ahora tuve que comprar todo de nuevo. Tengo dos trabajos, uno para sustentarme y otro que es el taller que lo voy haciendo crecer. Las cosas las necesitamos”, expresó.
Rocío también agradeció la solidaridad de la comunidad, e instó a la Justicia a tomar acción en los robos cotidianos que sufren en la zona.
“No creo que tengamos que normalizar esto”, indicó. La investigación sobre el robo estaría en investigación.