Djokovic dio vuelta un partidazo ante Cerúndolo y se metió en cuartos de Roland Garros

Es el N° 1 por algo. Su habilidad lo llevó a esa posición, pero su persistencia fue la que lo hizo mantenerse ahí. La misma que exhibió en el Court Philippe-Chatrier ante Francisco Cerúndolo (27°), quien estuvo cerquísima de hacer historia, despojarlo del liderato del ranking ATP y eliminarlo de Roland Garros en los octavos de final. Pero Novak Djokovic es el mejor, y cuando está al borde de tocar la lona saca un plus que logra revitalizarlo. Sólo así se puede explicar que, en un partidazo digno de triunfo del argentino -y para lamento del pueblo albiceleste-, se haya puesto de pie cuando parecía perdido y ganado por 6-1, 5-7, 3-6, 7-5 y 6-3 luego de 4h39m.

3 Jun, 2024, 18:03 PM

Aprovechar y desperdiciar. Una buena parte del partido del Bocón fue eso. En el primer set, ganado de manera aplastante por el serbio, la historia podría haber sido muy distinta si el argentino hubiera conseguido cerrar los puntos. En el tercer game, cuando el duelo recién arrancaba e iba 1-1, el servicio era de Nole y lo perdía por 15-40. ¿Qué pasó? Cerúndolo no le puso el broche, se dejó remontar, sufrió un quiebre en el punto siguiente y el set se le fue de las manos hasta terminar 1-6. Aprendió rápido, Francisco.

 

Porque en el set siguiente, después de haber sufrido una paliza que, tratándose del N° 1, hacía impensable una reacción tan contundente, el argentino volvió a estar en una situación similar. Seis a cinco, saque de Djokovic, 15-40. Ganar el game y ponerse en partido o perderlo, quedar empatado y arriesgarse a un 0-2 en el tie-break. Esta vez, el N° 27 no desperdició, aprovechó e igualó tras un 7-5.

 

Su envión, que pudo haber tenido algo que ver con la molestia que sintió el balcánico (fue masajeado en el comienzo del segundo set), perduró en el tercer punto, en el que fue bicho para quebrar rápido, sacar una buena diferencia, mantener su saque y ganar por 6-3. Pero todavía había que cerrarlo, y se sabía que no sería una tarea sencilla.

 

Peleado, porque era cantado que Djokovic no se iba a rendir, así como así en la búsqueda de su 25ª conquista de un Grand Slam, fue el cuarto set. Con pocos errores, esforzándose hasta el último estirón y, no por impericia de Cerúndolo sino por la tenacidad del histórico nacido en Serbia, 2-2 al cabo de un 7-5. Y al último set, el que definía si se escribiría una página gloriosa en la historia del tenis argentino o si sería un pasito más de Nole, de tantos que hizo, hacía unos cuartos de GS.

 

En línea con lo que se vio a lo largo de la jornada, una batalla. La definitiva. Francisco, que en un inicio lució abatido, logró reponerse y plantarle cara a un Novak que, aun habiendo sufrido un par de caídas que lo aquejaron, jugó un muy buen tenis. Los dos, por distintas razones, fueron merecedores de la victoria. Pero en ese aprovechar y desperdiciar, luego de un 40-0 cuando servía y podía empatar 4-4, el porteño dejó pasar la oportunidad, quedó 3-5 y después de que cerrara el partido Nole con su saque, la moneda cayó para el lado europeo. Para la tristeza de Cerúndolo, para la alegría de Djokovic y para la satisfacción de un pueblo galo que vio uno de los mejores partidos del torneo.

 

 

 

Fuente: Diario Ole

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