A los 99 años, Federico Salva volvió al río donde competía hace ocho décadas

El histórico remero de Gualeguaychú llegó al Mundial de Canotaje con las medallas que ganó en su juventud. Entre recuerdos de las regatas de los años 40 y casi un siglo de vida, compartió su historia junto al río.

22 Oct, 2026, 15:35 PM

Hay encuentros que parecen cerrar un círculo. A los 99 años, Sixto Bonifacio Salva, conocido por todos como Federico, regresó a la Costanera de Gualeguaychú para presenciar el Mundial de Canotaje Maratón 2026. Ocho décadas atrás, él mismo había competido en las regatas que se disputaban sobre esas aguas. Esta vez llegó como espectador, con dos medallas de su juventud y una historia que forma parte de la memoria deportiva de la ciudad.

 

“Yo también corrí regatas acá, pero en el año 46, 47. Era otra cosa, porque eran los días de fiesta que se hacían”, recordó Federico mientras observaba el movimiento de las embarcaciones. En aquellos tiempos, las competencias reunían a deportistas y vecinos en jornadas que ocupaban un lugar especial en la vida social de Gualeguaychú.

 

Su vínculo con el río comenzó mucho antes. Nació el 19 de junio de 1927 en la zona donde actualmente se encuentra Ñandubaysal y llegó a Gualeguaychú cuando tenía apenas tres o cuatro años. Desde entonces, su vida transcurrió principalmente en Pueblo Nuevo, un barrio al que sigue profundamente ligado. “Los 99 años que tengo los viví en dos cuadras”, contó.

 

A los 14 años comenzó a trabajar en el Frigorífico Gualeguaychú, donde permaneció durante 44 años, hasta su jubilación en enero de 1986. Allí aprendió su oficio, compartió gran parte de su vida con sus compañeros y encontró también un espacio para practicar deportes.

 

Durante su juventud participó en las regatas como representante de Acción Social del frigorífico. De aquellas competencias conserva una medalla que ganó en el río Gualeguaychú. La otra pertenece a una competencia de tiro al cesto, una disciplina que también practicaba en el ámbito deportivo de la institución.

 

Las llevó consigo al Mundial y las mostró durante la entrevista. Mientras las sostenía entre sus manos, intentó recordar las fechas de cada una. Una podría corresponder a 1947 y la otra a los primeros años de aquella década. Aunque los años transcurridos vuelven imprecisos algunos detalles, Federico recuerda las competencias y el significado que tenían en su juventud.

 

Su historia ya había sido recuperada por el Gobierno de Gualeguaychú en junio de este año, cuando cumplió 99 años. En aquella oportunidad, una entrevista realizada en su casa permitió conocer sus recuerdos de infancia, su trayectoria en el frigorífico, su vida familiar y su relación con el río.

La nota, titulada “Federico Salva, casi un siglo de vida y memoria en Gualeguaychú”, también reveló una particularidad de su identidad. Aunque su nombre registrado es Sixto Bonifacio, Federico fue el apodo que lo acompañó durante toda su vida, incluso en su trabajo.

 

En aquella conversación recordó que su relación con el río también estuvo marcada por la pesca, una actividad que conoció desde pequeño gracias a su familia. Las canoas, los barcos de madera y las jornadas sobre el agua forman parte de los recuerdos que todavía conserva.

 

Cuatro meses después de aquella entrevista, Federico volvió a compartir su historia, ahora en un escenario muy diferente. El río que conoció en sus años de juventud recibe a deportistas de distintos países en una competencia internacional de una dimensión que contrasta con aquellas regatas locales.

 

“Los tiempos cambian”, reflexionó al observar la cantidad de personas que acompañan el Mundial. Aunque reconoció que su visión ya no le permite apreciar todos los detalles de las carreras, destacó la presencia del público y el movimiento que vive la ciudad.

 

Actualmente, Federico vive acompañado por su nieto, quien se ocupa de su cuidado. Para asistir al Mundial contó con la ayuda de una mujer que lo acercó hasta la Costanera, un gesto que agradeció especialmente durante la conversación.

 

A pocos meses de cumplir 100 años, el próximo 19 de junio de 2027, se muestra agradecido por su presente. “Estoy viviendo bien, gracias a Dios”, expresó, y aseguró que atraviesa esta etapa de su vida sin dolores.

 

Mientras las nuevas generaciones de palistas compiten por títulos internacionales, Federico observa el mismo río en el que alguna vez buscó sus propias victorias. Las embarcaciones cambiaron, las competencias crecieron y Gualeguaychú se convirtió en sede de un acontecimiento deportivo mundial.

 

Pero entre tantas historias que llegan desde distintos países, también hay lugar para quienes hicieron del río una parte de su vida mucho antes de este campeonato. Federico estuvo allí, con sus 99 años, sus recuerdos y las medallas que todavía conserva, para recordar que la historia deportiva de Gualeguaychú comenzó mucho antes de que el mundo llegara a sus aguas.

 

Municipalidad de Gualeguaychú

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