María, la víctima por la cual fue condenado el garrapiñero Oscar Irigoyen, manifestó en RADIO MÁXIMA que espera que su padre “vaya a la cárcel como corresponde”. El hombre cumple una condena de 14 años por haber abusado de su propia hija cuando ella tenía 14 años. Debido al rango de edad avanzada del garrapiñero, el tribunal dispuso que permaneciera bajo arresto domiciliario, con tobillera electrónica.
“Hace poco festejó los 70 años en su casa, parece que estuviera en un hotel, se lo ve muy bien de salud, no está pagando como tiene que pagar todo lo que me hizo a mí, a mis hijas, a mi familia, todo lo que yo sufrí”, dijo María, la hija del hombre conocido públicamente por vender garrapiñadas en un puesto en 25 de Mayo y España, pleno centro de Gualeguaychú.
María contó que vive muy cerca de la casa de Irigoyen, quien cumple su condena en la modalidad domiciliaria. “Así es imposible, yo trato de no cruzar, pero a veces tengo que hacerlo, mis hijas también pasan por ahí”, manifestó.
Domiciliaria con tobillera
“Él no podía bajar de la vereda, me pasaron foto y la mandé al Tribunal, y recién ahí llegó la tobillera, pero no fue derivado a la unidad penal. Dicen que tuvo un ACV, pero se lo ve con la ventana abierta, cantando, no sé por qué se demora la orden para trasladarlo a la cárcel”, planteó la mujer.
“No es vida así, yo he tenido convulsiones, intenté quitarme la vida, hasta que un día en 2019 decidí contarle todo a mi marido, que directamente quería ir a matarlo a la casa, pero el que iba a parar en la cárcel era él. Ahí me saqué de encima un peso grande. Yo buscaba de él amor de padre, no lo que hizo. Él está ahora en pareja con mi tía, hermana de mi mamá. Él la engañó a mi madre, hizo pareja con la hermana de mi madre y a mí me criaron mis abuelos y mis tías”, dijo María.
Agregó que “después mis hijas me contaron que también fueron acosadas por él, a quien lo ayudaban en el carro, él a la mayor le mostraba videos pornos, a la otra la acompañaba a pasear el perro y le pedía que le diera un beso en la boca, la quería tocar…De esa persona se puede esperar cualquier cosa, hay que ver las cosas que les decía a las nenas y a las chicas que pasaban por el carro de garrapiñadas”.
La condena
Oscar Alfredo Irigoyen, conocido como “El Garrapiñero”, fue condenado a 14 años de prisión efectiva en septiembre de 2025 tras ser declarado culpable por un jurado popular del delito de abuso sexual con acceso carnal agravado contra su hija.
Un jurado popular lo declaró culpable inicialmente por el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo, pero tras instancias recursivas que derivaron en un nuevo debate, enfrentó un segundo juicio por jurados en agosto de 2025, donde nuevamente fue hallado culpable. El juez técnico Mauricio Derudi dictó la pena definitiva de 14 años de cumplimiento efectivo en la unidad penal, pero Irigoyen cumple la pena en su casa.