El Gobierno de Gualeguaychú concluyó la recolocación de las tablas originales de pinotea en el piso del Teatro Gualeguaychú, tras un trabajo de rescate que permitió recuperar más del 80% del entablonado histórico para su restauración.
Las piezas que no pudieron recuperarse fueron sustituidas por tablones nuevos del mismo material.
La fijación de cada pieza se realizó con pegamento y clavos espiralados sobre un entarimado flotante de placas fenólicas, base definitiva que hoy sostiene tanto la madera rescatada como la incorporada.
Luego, los operarios ajustaron manualmente las piezas antes de asegurarlas con herramientas neumáticas, una tarea que exigió precisión para respetar el trazado original del entablonado.
Al mismo tiempo, se verificó tablón por tablón que el encaje entre piezas conservara la separación mínima necesaria para la dilatación natural de la madera ante los cambios de temperatura.
Con la totalidad de la superficie cubierta, se aplicó un pulido general que devolvió a la madera su textura y tono originales.
Restan aún la extensión de las alfombras, algunos arreglos sobre el escenario, la reubicación de las butacas y la finalización de los sistemas de ventilación, previstos para evitar situaciones como las que deterioraron la estructura en los últimos años.
El conjunto de estas tareas apuntó a restaurar la sala tras el desplome sufrido el año pasado y, a la vez, a prevenir futuros levantamientos o deformaciones, uno de los factores que en el pasado favoreció la filtración de humedad hacia los niveles inferiores.
El deterioro del piso del Teatro Gualeguaychú se originó por una invasión del insecto xilófago Pentarthrum, conocido como gorgojo del parqué, que afectó la estructura durante un lapso superior a diez años.