¿Te resulta cómodo el lugar de director?
“En realidad creo que fue un estrés muy grande para mí en su momento. De ser asistente, pasar a dirigir, aunque parezca un paso chiquito, no lo es, por lo cual terminé muy cansado. Esa es la razón por la cual me mantuve en la negativa de volver a ser director desde 2017. En esa época sentía que no tenía las herramientas suficientes para ese rol. Volví a trabajar con Adrián (Butteri) lo cual me llenó de experiencia. Este año se vuelve a dar que estemos juntos”.
¿Cómo te convencieron?
“Adrián mismo me lo propuso. Tenía la idea de volver a dirigir Kamarr, entonces me llamó y me contó su idea de dirigir juntos, lo cual fue algo que no me esperaba. Su idea era armar un equipo. No respondí inmediatamente, me tomé mi tiempo para analizar la cuestión de mis horarios”.
¿Es la primera vez que Butteri adopta el formato de una dirección compartida?
“Estamos a la par, lo cual es de una gran generosidad suya. Estoy doblemente agradecido por este gesto suyo para compartir la dirección de la comparsa. Es un honor que al principio me dio miedo, pero que supe enseguida que no podía perderme esta oportunidad”.
¿Qué significa ser codirector?
“Los diseños son 100% de Adrián. Mi función es trasladar sus diseños a la realidad. Busco el material necesario, resuelvo de la mejor manera posible. Hago las muestras y la moldería. Es una tarea que ya venía haciendo, solo que ahora es como estar desde cero en el armado de todo”.
¿Butteri sigue siendo celoso de sus diseños?
“Esa es la parte más divertida (se ríe). Obviamente a mí me comparte todo como siempre. Sabemos que hay cosas que van mutando en el proceso de realización, justamente porque cuesta mucho o se te ocurren cosas nuevas. Si hay una idea determinada y de pronto no contás con el material, se debe cambiar. En cuanto a la información que se brinda, es la que sentimos que es necesaria para trabajar. No es que se mezquinan datos, sino que se dice del proyecto, lo que sirve para trabajar la idea. Si se ofrece mucha información se puede limitar al otro en cuanto a la creatividad. Se pretende evitar estructuras, por eso se contratan encargados de las distintas aéreas, como para que cada quien, en su lugar, pueda resolver determinadas cuestiones”.
¿Cómo es el esquema de trabajo a esta altura del año?
“Venimos bastante bien. Estamos resolviendo el vestuario, con los grandes bloques en primer lugar. Estamos contentos con el ritmo que tenemos, más allá de los imprevistos, como material que no se consigue”.
¿Estas conforme?
“Estoy muy conforme. Contento de volver a Kamarr después de tantos años. Volver al taller ha sido muy lindo, y reencontrarme con toda su gente. Tenemos dos grupos de trabajo que están de mañana y de tarde”.
¿Trabajan libres o bajo la mirada de ustedes?
“Trabajamos con personas que conocemos hace muchos años. Nos conocen muy bien, y saben las cosas que preferimos para resolver cuestiones. La idea es dar las indicaciones y entonces los equipos trabajan solos”.
¿Es una ventaja trabajar con gente que ya conozca los requerimientos del director?
“Cada vez cuesta más conseguir gente con experiencia para trabajar en el carnaval. Que sepa nuestro estilo y se adapte. Por suerte este año pudimos seguir en esta línea. Con personas muy talentosas y experimentadas. Gente muy buena y conocedora de una comparsa, que es muy responsable, lo cual tranquiliza mucho”.
¿El vestuario está avanzado?
“Es una pregunta que nos causa mucha gracia (se ríe). Es muy difícil calcular un porcentaje del trabajo realizado en el vestuario. No es que empezamos y terminamos un traje completamente. Siempre quedan detalles a completar”.
¿Se traza un plan de trabajo en pos de la primera noche?
“Es muy complicado llegar al 100% en la primera noche. Hay muchos factores que influyen por el volumen de gente con el cual se trabaja en los talleres, es decir contamos con muy poco personal. Hay un nivel de complejidad de los trajes muy importante, que lo hace muy difícil”.
¿Cómo será Kamarr 2024?
“Yo creo que veremos una comparsa muy linda desde la primera noche. Y ni te cuento las demás noches”.
Adrian Buteri – Raulo Galarraga ¿Es la dupla perfecta?
“(se ríe) Uno siempre trabaja para dar lo mejor. El resultado no depende del todo de uno. Hay que considerar la visión del jurado y su capacidad para opinar. Siento que jurar solo por el gusto de la persona, debe cambiar. La idea es que el proyecto se plasme al 100% y que el espectáculo sea respetado”.
¿Tiene nombre Kamarr 2024?
“Si, tiene nombre la comparsa y me gusta mucho el tema. No puedo decir nada más (se ríe)”.