Después de días de preocupación por la crecida del río Gualeguaychú y las alertas meteorológicas que advertían sobre intensas precipitaciones, la situación muestra una leve mejoría. En una recorrida realizada este sábado, se pudo observar que varios sectores del Parque Unzué, que habían quedado bajo el agua, comenzaron a recuperarse.
En puntos como la zona de La Delfina, el agua ha retrocedido, dejando a la vista los rastros de la crecida: acumulaciones de arena sobre la calle y restos de la corriente que arrastró el agua. También en las playas, donde el río había avanzado sobre la arena, ya se percibe una paulatina normalización.
Si bien aún quedan charcos en algunos sectores, estos están vinculados a las lluvias recientes y no al desborde del río. En el Parque Chico, los espacios verdes todavía necesitan absorber el agua acumulada, aunque las calles ya se encuentran completamente transitables. Lo mismo ocurre en el Parque Grande donde la situación ha mejorado significativamente. Además, la pileta del puente, que hasta hace unos días permanecía bajo agua, ya puede verse con claridad.
Como dato descriptivo, algunos grupos de runners que habían suspendido sus actividades por la crecida, han vuelto al Parque Unzué a retomar sus entrenamientos, a pesar de los charcos que aún persisten debido a las lluvias.
En otro orden, el personal municipal que había restringido el acceso al parque, limitando la entrada solo a los pobladores de la zona ribereña, ya se ha retirado. Actualmente, la circulación es completamente normal, permitiendo el libre acceso a los vecinos y visitantes de la región.
Si las condiciones climáticas se mantienen estables, se espera que la situación continúe normalizándose, lo que traería alivio tanto para los vecinos como para quienes dependen del turismo en la región. Mientras tanto, las autoridades y organismos de emergencia siguen atentos a la evolución del clima y del caudal del río.