El conductor venía a alta velocidad y terminó perdiendo el control del auto en la intersección de calles Andrade y General Paz. “Eran las 5.10 de la mañana, nos despertó el golpe, volteó toda la pared. Quedó la trompa del auto adentro de la habitación”, describió la dueña de la vivienda. Afortunadamente en el cuarto no se encontraba nadie.
El joven, tras el impacto, salió, cerró el auto y “se fue corriendo. Iba tambaleándose”, dijo.
La policía logró localizar pronto al conductor de 23 años, y también encontró el celular del joven caído en la vereda con el que pudieron dar aviso a la familia. “La mamá estaba desesperada buscándolo, no sabía dónde estaba”, contó.
La familia, pidió además a la Municipalidad, reductores de velocidad en la zona.
Finalmente, respecto a los daños, señaló que “la madre nos dijo que se iba a hacer cargo de todo. Vamos a hacer un presupuesto porque hay que cambiar todo, se rompió todo, hasta la ventana”, contó la dueña de la propiedad.