Un testigo denunció que, al menos en los primeros años de la dictadura militar en la Argentina, el aeropuerto de Gualeguaychú fue utilizado como “escala” de lo que habrían sido los vuelos de la muerte.
La revelación fue realizada en la noche de este viernes en el nuevo programa “Agenda crítica” en Radio Máxima de Gualeguaychú del periodista Fabián Magnotta, quien anticipó que por estas horas hizo llegar la información a la Justicia Federal.
El testigo relató al periodista que, en los años 1977 y 1978, él supo sobre aviones que permanecían por unas horas en la pista de Gualeguaychú, en lo que sería un paso previo al lanzamiento de cuerpos en el marco del genocidio. El testigo fue alguien “muy cercano” a quien era encargado del aeropuerto.
Quejidos y esquelas
El relato agregó que “cuando los aviones aterrizaban y quedaban sobre la pista, se sentían gemidos y quejidos”, y escuchó comentarios que esos aviones llevaban a prisioneros para ser lanzados “probablemente al Río de la plata”, que por otra parte se ubica en la misma línea de vuelo desde Gualeguaychú hacia el delta entrerriano, donde numerosos testigos observaron vuelos de la muerte.
Magnotta reveló además que, según el testimonio, “a veces desde el interior de los aviones, arrojaban como si fueran “regalitos”, tarjetitas que en realidad eran “esquelas” con mensajes de personas detenidas por la dictadura.
El testigo precisó que el encargado y su familia vivieron por algunos años en una casita ubicada junto al hangar del aeropuerto de Gualeguaychú.
Intimidación desde el Ejército
Añadió que “un día, un militar encargado de supervisar el aeropuerto por parte del Ejército, atemorizó a la mujer del responsable del lugar y seguramente a él también”. La unidad militar se encuentra a poca distancia del aeropuerto.
“La mujer tomó ese episodio como algo claramente intimidatorio. “Nos escracharon, teníamos terror””, relató el testigo sobre lo que vivió la mujer.
“Me contaron de los primeros aviones y luego sobre la intimidación sufrida, y nunca más se habló sobre lo que estaba ocurriendo. Ni en la mesa se hablaba de este tema. Ni en la mesa”, recordó el testigo, según narró el periodista.
-¿Eran helicópteros o aviones?-, preguntó Magnotta.
-Aviones, aviones, aviones…-, remarcó el testigo.
Aeropuerto oficial desde 1975
Magnotta en su programa recordó que el Aeroclub Gualeguaychú se fundó en 1942, pero el lugar pasó a ser oficialmente aeropuerto en 1975, el año previo al golpe militar.
Geográficamente, el aeropuerto de Gualeguaychú era el único oficial en las líneas de vuelo entre Rosario, el norte argentino, el delta y Buenos Aires.
“Estaríamos ante dos tipos de vuelos que hacían escala en Gualeguaychú, que en los tiempos de la dictadura se denominaban traslados. Unos eran efectivamente traslados de personas detenidas ilegalmente desde un centro clandestino de detención a otro dentro del país, que incluso subían detenidos en el aeropuerto. Y ahora sabríamos de escalas previas a los vuelos de la muerte”, analizó Magnotta.
Por esos mismos años, Aerolíneas Argentinas prestó servicios regulares entre Gualeguaychú y el aeroparque Jorge Newbery, para lo cual utilizaba un Fokker F-28 Fellowship.
Con los años se confirmó, por otra parte, que la Fuerza Aérea Argentina utilizó Fokker F-27, junto con transportes Hércules C-130, para realizar los denominados “vuelos de la muerte”, con despegue desde la Brigada Aérea de El Palomar. Un avión Fokker F-28 fue la segunda aeronave nacional en aterrizar en Puerto Argentino el 2 de abril de 1982, durante la recuperación de las islas Malvinas.
El periodista Fabián Magnotta, que recibió la denuncia que trasladará ahora a la Justicia Federal, es autor del libro “El lugar perfecto”, que investigó los vuelos de la muerte en el delta entrerriano, por lo cual hay una causa abierta.