A UNA DÉCADA

12 de Abril de 2024

El Indio Solari en Gualeguaychú: El recital más grande de la historia en Gualeguaychú

El 12 de abril de 2014 el Indio brindó un show para 170.000 personas en el Hipódromo de Gualeguaychú. Récord de convocatoria, reunión de los ex Redondos, organización desbordada, barro hasta los tobillos, frío polar y el pogo más grande del mundo.

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El Indio en Gualeguaychú

 

Esta no sería la primera ni la última vez que un show del Indio Solari despertara polémica. Desde sus inicios al frente de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, cada presentación del cantante sobre un escenario se convertía en una cuestión de Estado. Y básicamente el motivo central de la discusión, y el mayor problema, tenía que ver con la cantidad de gente que iba a sus conciertos, cifra que aumentaba exponencialmente en cada show a lo largo del tiempo. 

Tras la separación de Los Redondos en 2001, luego de 24 años de carrera, las cosas no cambiaron. Al contrario. La ya multitudinaria peregrinación de cada presentación, autodenominada por sus seguidores como "la misa ricotera", albergaba cada vez más fieles. Entre los más viejos que seguían a la banda desde sus inicios en pequeñas salas, pasando por los grande estadios en la década del noventa, pasando por los más jóvenes, que encontraron en la carrera solista del cantante, y en sus clásicos ricoteros, se construyó una continuidad generacional sin precedentes en la historia del rock nacional.

Desde que presentó por primera vez junto a su nueva banda, Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, en noviembre de 2005 en el Estadio Único de La Plata, los números de concurrencia fueron en ascenso y cada nuevo show comenzó a realizarse en espacios abiertos de mayor capacidad, como autódromos o hipódromos. Pero la situación a nivel organizativo se tornaba cada vez más compleja.

El lunes 10 de febrero de 2014 se anunció con bombos y platillos el show del Indio Solari en el Hipódromo de Gualeguaychú. El anuncio estaba previsto para la semana anterior por parte del Gobernador Urribarri, pero la tragedia de Barracas y los días de duelo decretados por el Gobierno Nacional obligaron a postergarlo.

El concierto, pautado para el 12 de abril, estaba enmarcado en la presentación oficial de su reciente nuevo disco, Pajaritos, bravos muchachitos, trabajo de estudio que reunió por primera vez desde su separación a todos los ex Redondos: Sergio Dawi, Walter Sidotti y Semilla Bucciarelli, exceptuando por obvias razones a Skay Beilinson. Esto no fue un dato menor a la hora de la convocatoria, ya que muchos fanáticos se ilusionaron en volver a ver a los cuatro músicos juntos sobre un escenario. Algo que finalmente ocurrió. En los días previos, los organizadores del evento adelantaron que sería el espectáculo "más grande en la historia de la música".

 

Con la capacidad hotelera desbordada, la ciudad entrerriana fue literalmente copada por los fanáticos que llegaron de todos los rincones del país. Nadie esperaba 170.000 personas. La planificación falló desde el minuto 0. Por una orden de gobernación, la ciudad se mantuvo blindada sin dejar ingresar al público hasta las 8 de la mañana del mismo sábado. ¿Los motivos? El miedo a disturbios y saqueos. La genial idea era que los visitantes estuviesen la menor cantidad de tiempo posible deambulando por las calles.

Una vez permitido el ingreso a la ciudad, tanto los micros como los autos solo podían estacionar a 8 kilómetros del Hipódromo. El público tuvo que cruzar a pié la totalidad de la ciudad. Un verdadero caos. Pero la odisea no terminó ahí. Al entrar al predio se encontraron con un verdadero campo de batalla. Un completo barrial con grandes sectores con mucha agua acumulada, gente con barro hasta los tobillos y muchos pozos. El campo era desastroso, al no haber prácticamente tierra firme para pisar. En este lodazal se celebró el espectáculo pago más convocante de la historia de un artista argentino.

"Me acuerdo de Gualeguaychú porque cayó un tormentón", recordó el propio Indio Solari en una charla con el periodista Marcelo Figueras para su libro de memorias Recuerdos que mienten un poco. "La producción tiró colchones de gomaespuma y arroz para que el show siga adelante. ¡Había una ciénaga en el medio del campo! De última arrojaron bolsas de arroz: una paella de cuero, de tamaño gigante… Pero viste cómo es esto: si se hubiera tratado de una rave nadie habría dicho nada, porque el público es gente bien… ahí hay muertos electrocutados y todo el mundo cierra el pico, pero donde hay gente humilde divirtiéndose...", expresó sobre la polémica mediática que se desató luego del show.

Maldición va a ser un día hermoso

Pero ni el peligro que significaba el estado del campo, ni el frío polar, las pocas pantallas para ver el show y del por momentos deficiente sonido, importó a los cientos de miles de fanáticos que disfrutaron como pudieron de una lista de 30 canciones que albergó temas clásicos de Los Redondos como así también de su carrera solista. Quienes realmente viven cada recital del Indio como parte de una religión, el solo hecho de estar ahí presentes ya es un acto de felicidad absoluta. Además, estaba claro en la previa que todo ese esfuerzo valdría la pena con tal de ver en un escenario al Indio, Semilla Bucciarelli, Walter Sidotti y Sergio Dawi. Algo que finalmente ocurrió para interpretar el tema que grabaron juntos, "La pajarita pechiblanca", y dos clásicos como "Ya nadie va a escuchar tu remera" y "Nene nena". Al final, volvieron a integrarse a la banda para cerrar con "Jijiji".

“Hacía tiempo que tenía ganas de invitar a tocar a los ex Redondos, pero no quería que pareciese una cosa demagógica. Los chicos no tuvieron nada que ver con el quilombo. Por eso preferí esperar hasta que quedó claro que no los necesitaba, que no lo hacía para atraer gente. Después de tres discos exitosos y de meter muchísimo público en todas partes durante años, nadie podía tener la idea de que yo pensaba lucrar con eso”, opinó el músico en sus memorias sobre la decisión de reunir a sus excompañeros.

Así se apagaban las luces de otro show del Indio entre el padecimiento y el disfrute. Luego vendrían un puñado más: en diciembre de ese mismo año regresaría a Mendoza, Tandil en 2016 y finalmente Olavarría en 2017 convocando a 500.000 personas, transformándose en el último concierto de su carrera.

La enfermedad de Parkinson que lo aqueja hace un tiempo, obligaron al cantante a anunciar su retiro definitivo de los escenarios: "Desgraciadamente para mí, el Parkinson va progresando, pero hay que presentarle batalla. Es hora de recular un poquito y dedicarse a ser un consigliere, y dejar de molestar a los jóvenes porque uno termina siendo un tapón. Necesitan crecer y el tapón este no da más". 

 

 
Gobierno Entre Ríos - Policia

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