Durante una asamblea en el corte de Ruta Nacional 14, una joven mujer explicó su teoría de la Botnioma, dirigiéndose a la población de Gualeguaychú.
Aquí publicamos, textual, la carta que ha escrito la vecina.
Trataré de explicar en las siguientes líneas, los sentimientos, sensaciones, pensamientos y todo aquello que genera y pueda incluirse dentro de lo que sería una mirada diferente de un problema de TODOS como es BOTNIA.
Desde un punto de vista amplio, podemos decir que lo que ha generado en la gente la instalación de la planta de celulosa más grande de Latinoamérica y sino del mundo, ha atravesado diferentes fases. Fue así, como nació la ASAMBLEA AMBIENTAL CIUDADANA DE GUALEGUAYCHÚ, la cual desde entonces y con mayor fuerza ahora ha estado elaborando estrategias para ser ESCUCHADOS y que el pedido de FUERA BOTNIA deje de ser utópico y ambicioso.
En la víspera de navidad en “Arroyo Verde”, tomo forma la idea de lo que significaba para mi, el “problema BOTNIA” y el porqué de la falta de respuesta masiva frente a una convocatoria de semejante envergadura.
Así surgió la siguiente comparación, desde una mirada médica- psicológica que aunque parezca descabellada fue la que apaciguo mis sensaciones y emociones, por momentos encontradas. Creo en este sentido padecemos de “BOTNIOMA”, entiéndase como un tumor que fue creciendo, a paso lento pero incesante, invasivo, donde ahora “nada ni nadie” pareciera detenerlo. Si señores, BOTNIA es un problema muy complejo que tiene varias aristas y una de ellas es lo que acontece en el marco bio-psico-social. Siguiendo esta línea lo considero como un cáncer, que está ahí frente a nuestros ojos, voluptuosa, impresionante, invadiendo parte de nuestro río, y lo más grave es que nos contaminará y con el tiempo terminará también, con nuestras vidas.
BOTNIOMA, como todo cáncer, ha generado y genera, diferentes estados emocionales producto de la crisis que padece la persona, dependiendo de la evaluación que cada uno ha realizado al estar informado sobre las consecuencias letales que conlleva la fabricación de pasta de celulosa. En primer lugar generó DISTRÉS entiéndase como una experiencia emocional displacentera (angustia, agobio) que interfiere con la habilidad de afrontar efectivamente la enfermedad y sus posibles soluciones. Este abarca sentimientos normales de vulnerabilidad, tristeza y miedo hasta otros más incapacitantes como ansiedad, desesperación, confusión, ira, rabia, resentimiento, resignación, desesperanza, incredulidad, aceptación. Bien, ¿pero que se hace frente a una situación psicológicamente crítica?
Las respuestas apuntarían a realizar esfuerzos conductuales y cognitivos que incluyan las valoraciones que cada uno realiza frente a esta situación y sus posteriores reacciones de afrontamiento. Cuando es pasivo se considera que los resultados pueden ser pobres, mientras que si es activo sería la respuesta más funcional para la adaptación al problema.
La negación (evitación) es adaptativa, evita lo que pueda resultar amenazante como un intento de aferrarse a una realidad previa. Negación del riesgo actual y potencial, del afecto, de la información o de la magnitud del problema. Esto he observado al escuchar frases como “NO VA A CONTAMINAR, NO VA A SER TAN GRAVE, EL CÁNCER NO SE DESARROLLA RAPIDAMENTE… ¿QUE SE YO QUE VA A PASAR EN ALGUNOS AÑOS?, ¿SERÁ VERDAD LA INFORMACIÓN BRINDADA?” ¿pero que hacemos frente a ésta? Será respetada en cuanto y en tanto se realice algún tratamiento y en este caso NOS PONGAMOS EN ACCIÓN.
Todas nuestras acciones responden a lo que sentimos y pensamos. Si nuestros pensamientos subyacentes son catastróficos o de autoprofecía autocumplida (involucra el desamparo y la desesperanza) “BOTNIA para muchos ES UN HECHO CONSUMADO Y NO HAY NADA QUE SE PUEDA HACER”.
Pero por otro lado, encontramos emociones positivas, si hay espíritu de lucha los resultados pueden ser mejores. Los sentimientos positivos se interpretan en la mente como una señal para proseguir con lo que se esta haciendo. Esto prevalece en los ciudadanos que cada día resignan sus actividades laborales, sociales y económicas para ocuparse de lleno en lo que nos aqueja y convoca: LA LUCHA INCESANTE, IMPOSTERGABLE Y URGENTE CONTRA BOTNIOMA.
El optimismo, la calma, la autoestima positiva permiten disminuir el enojo, orientarnos a nuevos objetivos de lucha y re-focalizar nuestra esperanza. Para que esto se logre se necesita PARTICIPACIÓN, no solo de nosotros sino también con nuestros hermanos Uruguayos.
Señores, la fuerza para la lucha tiene que integrar las dos orillas.
Para finalizar me gustaría hacerlo con la siguiente pregunta: ¿Qué hacemos frente al cáncer/ BOTNIOMA? Nos ponemos en marcha, buscamos ayuda, asesoramiento, un médico y un tratamiento. Y en nuestro caso, la fuerza para la lucha tiene que integrar las dos orillas, ARGENTINOS y URUGUAYOS, porque BOTNIOMA AFECTA A AMBOS SIN DISTINCIÓN DE FRONTERAS.
Es importante que NO ASUMAMOS LA DERROTA, NO NOS DESILUSIONEMOS, ya que es necesario mantener el sentido de esperanza, la comunicación abierta y convocar a aquellos que están pasivamente esperando, pero que inexorablemente padecerán las consecuencias temidas y ya informadas por técnicos y especialistas en el área.
Por eso, a la ASAMBLEA AMBIENTAL CIUDADANA DE GUALEGUAYCHÚ mi más profundo agradecimiento y ojalá que estas palabras sirvan no solo para mantener el aliento y la lucha, sino también para que aquellos que todavía no han participado, decirles que Gualeguaychú los necesita URGENTE!
LA LUCHA QUE SE PIERDE ES LA LUCHA QUE SE ABANDONA.
MVB
Cuidadana de Gualeguaychú
Agosto 2007
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