“Esto le hace bien a la Argentina porque cicatriza una herida, que va a llevar años, pero debe basarse en la indagación de la verdad y en un trabajo de la Justicia, no es la revancha lo que se debe buscar acá sino el esclarecimiento para que no vuelva a ocurrir”, expresó Emilio Martínez Garbino tras declarar como testigo en la causa que investiga los delitos de lesa humanidad cometidos en la Costa del Uruguay entre 1976 y 1983.
El ex intendente de Gualeguaychú fue detenido junto a su hermano Jaime el 28 de octubre del 76, (aunque había habido un antecedente el mismo día del golpe cuando fueron las fuerzas militares a su casa, en busca suya y de su hermano), mediante un operativo al mando de Martínez Zuviría.
“Sufrimos apremios todos, fundamentalmente en el Ejército aquí, que nos sustrajeron una noche y tuve la idea de que vino gente de afuera y procedió a los interrogatorios bajo tortura; estaban también Jaime, “melón” Ingold, y Felger”, recordó Emilio Martínez Garbino.
Al respecto, dijo que “lo relacionado a Derechos Humanos no es patrimonio de un gobierno, partido o persona, es algo que compete a toda la sociedad, lo que la atraviesa transversalmente”, y destacó al decisión del ex presidente de la Nación Raúl Alfonsín de iniciar el primer juicio a las Juntas, “y lo que este gobierno ha hecho más allá de sobreactuaciones mediantes. Hay que poner las cosas en su justo lugar”.