La paradoja quiere que este precio esté estimulando el cultivo de trigo en Entre Ríos y campo vuelve a movilizarse y se espera una nueva “sojización” de Entre Ríos con más de 1,3 millones de hectáreas para la oleginosa.
La soja en Chicago traspasó
el día lunes los 612 dólares y el récord de cotización de 2008 generando una
nueva movilización del campo entrerriano generando un nuevo estímulo para
intentar sembrar trigo en este mes ventana de julio –sobre el final del ciclo-
y los analistas aseguran que habrá mayor retracción de este cultivo como
también del maíz y la zona dedicada a alimentos para la ganadería.
Según el sistema Siber, de
En 2010 el área había caído
a un millón de hectáreas favoreciendo el maíz y otros cultivos que generan
valor a la producción porque se utilizan en conversión de calorías cárnicas en
ganadería, cerdos y pollos, en tanto que la totalidad de los granos de soja
salen de la provincia sin valor agregado.
Esta performance había
alentado a las autoridades del Ministerio de Producción a “desojizar” Entre
Ríos, pero estos valores y los problemas climáticos y de mercado volverán a
impulsar la “sojización” en la provincia.
La consecuencia será, sin
dudas, un impacto fiscal que permitirá descomprimir en el segundo semestre la
brecha cambiaria generada en lo que va de 2012 y mejorar la performance fiscal
del país y las provincias; pero en lo inmediato el precio récord de la soja
está volviendo a movilizar a el campo en
Es que los 612 dólares con
que cerró el precio de la soja la jornada del lunes en el mercado de Chicago
–el martes descendió 1 % y se ubicó a u$s 605,82 y el miércoles volvió a caer-
fue acompañado por una evolución del maíz y el trigo, lo que volvió a movilizar a los productores entrerrianos que,
a pesar que el ciclo está casi en su ocaso, se interesó en volver a sembrar en
invierno y prepara la tierra para la soja de primera en verano.
La seca en el norte del
continente trajo sosiego y alivio para la producción primaria en el sur del
continente, y la economía de parabienes.
DEFINICIONES.
“Hoy los productores están
queriendo sembrar trigo y prepararse para la soja que está arrastrando todos
los commodities, y aquel que en Entre Ríos no quería hacer trigo se ha
movilizado para fertilizar aunque haya llegado un mes tarde. Como algo de agua
cayó en el mes, en algunas zonas podrán hacerlo”, aseguró un técnico ante la
consulta si habrá tiempo para que el trigo vuelva a hacer una opción en la
provincia.
Este precio va a modificar
el esquema del negocio del productor entrerriano, especialmente para el que
arrienda, ya que con un promedio de pago de 10 quintales por hectárea está
cobrando un monto aproximado a los 1.700 pesos por hectárea, precios que no
veía desde hace muchísimos meses.
Los analistas consideran que
estos valores harán que los pueblos del interior del país se verán beneficiados
porque la reactivación compensará cualquier caída que se pueda producir y
porque los Estados –nacional, provincial y municipales con el Fondo Federal
Solidario-, por los ingresos en concepto de derechos de exportación, se verán
más aliviados, lo que, a su vez, permitirá sostener la inversión en obra
pública.
Arrastre.
Si bien los especialistas
consideran que en Entre Ríos es poca la soja que queda por comercializar en
manos de pequeños productores, los que aún retienen deberán desprenderse en el
segundo semestre del año, marcando un ingreso de divisas que se volcará al
mercado con un efecto importante, con una bocanada de aire fresco para las
cuentas públicas.
“Hemos visto un movimiento
importante en el campo estos días y se vuelve a hablar de sembrar trigo, aunque
me parece que el precio a futuro tan alto como el que tenemos para diciembre
llegó un mes tarde”, explicó un importante productor al asegurar que no fue
tanto el precio de la soja sino el del trigo mismo el que impactó en el ánimo
de los productores, aunque reconoció el efecto arrastre.
Para el presidente de
Gustavo Sánchez Romero / Dos Florines