Internet constituye hoy en día también una importante
herramienta para el desarrollo de los chicos, como fuente de entretenimiento,
comunicación, conocimiento y estudio. Pero su uso por parte de menores necesita
de ciertas precauciones, ante los riesgos potenciales que incluyen sitios sobre
pornografía, drogas, alcohol, violencia, racismo, xenofobia o la invasión de
plagas digitales como virus y “pescadores” de claves personales.
Así, cada vez son más los padres interesados supervisar los
contenidos a los que pueden acceder sus hijos a través de Internet. Y para ello
existen los denominados "controles parentales" o "suites de
seguridad".
En líneas generales, se trata de programas o aplicaciones
que incorporan una "lista negra" de sitios web y palabras vetadas,
que impiden el acceso a determinadas páginas web.
Hay diferentes tipos de controles de navegación de este
tipo, pero a grandes rasgos se destacan:
- Listas blancas y negras: el sistema permite generar una
lista de sitos a los que el menor tiene autorizado acceder (lista blanca) o
bien permitir la navegación en general exceptuando páginas explícitamente
denegadas (listas negras).
- Bloqueo por palabras clave: en este caso la herramienta
admite establecer filtros e impedirá en forma automática el ingreso a los
sitios que contengan determinadas términos o categorías, como pueden ser
“sexo”, "porno" o "droga". En algunos casos pueden
establecerse criterios y bloquear las páginas que repitan una misma palabra una
cantidad de veces dada.
- Bloqueo de aplicaciones: posibilita que se denegue el uso
a ciertas aplicaciones, como por ejemplo fotolog, chat, mensajería instantánea
o correo electrónico.
- Controles de tiempo: esta herramienta limita la cantidad
de tiempo que un chico puede utilizar la computadora o conectarse a la web.
Pero también permite establecer horarios en los que se autoriza dicho uso.
- Navegadores infantiles: funcionan en forma similar a las
listas blancas pero con control enfocado a una categoría. Así, sólo autoriza el
ingreso a páginas adecuadas para menores, además de incluir un diseño más
atractivo para ese público.
- Bloqueo de pedidos de información: son aplicaciones que
impiden revelar información personal, ya sea en formularios, hojas de registro,
sitios de compras, chats y correo electrónico, entre otros.
Por supuesto, debe recordarse que estas herramientas no son
100 por ciento efectivas. Es que la dinámica de la web y del aprendizaje de los
menores hace que eventualmente puedan "saltar" los controles.
Por ello es recomendable atender a las actualizaciones que mejoran los sistemas. Pero también enfocarse en el diálogo con los chicos para lograr el entendimiento y la concientización sobre los peligros de ciertos contenidos.