NUESTRA HISTORIA
Los animales prehistóricos en Gualeguaychú
En estos días, un vecino de Urdinarrain encontró restos de un animal prehistórico.
Publicamos lo que decía hace 18 años el investigador de Gualeguaychú Manuel Almeida, quien nos ayuda a imaginar el paisaje en la región hace miles de años.
PUBLICADO EN APUNTES DE ALMEIDA, SUPLEMENTO DIARIO EL ARGENTINO GUALEGUAYCHÚ, 4 NOVIEMBRE 1992.
ENTREVISTA DE FABIÁN MAGNOTTA.
-¿Cuándo comenzó con la búsqueda de fósiles?
-No recuerdo bien el año, pero cuando estuve en el campo empecé a encontrar restos fósiles. Fue un hecho que me llamó la atención. Descubrí lo que era y me interesé. Pero buscar fósiles no es nada fácil: cuando se los encuentra se les da valor, pero no los hallo excavando en cualquier parte. Es muy difícil, salvo hallazgos casuales en arroyos o ríos.
-¿Siempre se encuentran cerca de arroyos y ríos?
-Claro, porque la erosión del agua va dejando el fósil al descubierto. El fósil no es reciente, sino que es de época antigua y siempre está a profundidad. Para buscar fósiles de millones de años es muy difícil, hay que hacer excavaciones, salvo que el agua erosione la tierra.
-¿Dónde ha encontrado fósiles?
-Cuando vine a Gualeguaychú, empecé a encontrar en las costas del Uruguay, del Gualeguaychú, del Gualeguay…y no perdí oportunidad de rescatar fósiles y hacer un acopio importante, si bien es cierto que es difícil encontrar piezas enteras. Los que quedan son huesos sueltos que no ha destruido el agua. He llegado a encontrar casi un animal entero.
-¿Qué es lo que más ha hallado?
-Lo que más he encontrado, son restos de gliptodontes. El gliptodonte es un animal parecido al tatú o a la mulita, pero de tamaño notablemente mayor. Hay algunos que tienen 2,50 hasta 4,50 m de largo y una caparazón del grueso de dos o tres dedos de espesor. En el río Gualeguaychú hay muchos, pero se encuentran están totalmente desarmados, desparramados por efecto del agua. Se estima que son animales muy viejos. Los más nuevos, se calcula que tienen un millón de años. Y hablo de los más recientes. Hay muchos en la zona. Hace algunos años, cuando una empresa hizo un puente en la ruta 14 sobre el arroyo Gualeyán, se encontraron varios fósiles completos. Pero los empleados tenían orden de no decirle a nadie, porque temían que les pararan la obra. Después que hicieron el puente, los vecinos empezaron a encontrar restos fósiles; yo me enteré por un muchacho que me trajo restos de tres especies diferentes, entre ellas una de cuatro metros de largo. Lamentablemente, si la empresa hubiera informado se hubieran rescatado ejemplares completos de mucho valor. En el río Gualeguaychú se han encontrado varios, pero la mayoría se rompen al intentar rescatarlos. Se necesita un trabajo especial. Generalmente, quien lo encuentra no avisa a tiempo y el animal se destroza. A veces, ocurre que después de una lluvia torrencial o de una creciente del río en una barranca aparecen algunos gliptodontes, pero hay que avisar de inmediato, porque la siguiente lluvia o creciente destroza todo. Acá en el Gualeguaychú, por ejemplo, desde la Horqueta hasta más allá del Salto de Méndez, donde el río tiene muchos meandros, es un lugar importante. Allí, el agua hace remolinos y deposita en la costa de enfrente arena y otros objetos. Y en cada meandro del río aparecen. Además, hay que aclarar que hubo una cantidad importante en la zona.
-¿Tiene algún animal completo?
-Lo que tengo de mucho valor, es una tortuga. Es difícil encontr tortugas fósiles. Desaparecieron hace un millón de años, tienen casi un metro de largo. La encontré en el Arroyo El Cura y con mucha paciencia la rescaté casi entera. Mejor dicho, la recuperé en pedazos y la armé. Posiblemente se encuentro el resto en pozos profundos del arroyo, pero hay que tener otros elementos. Lo importante es que está casi completo, se sabe lo que es. Con un 75 por ciento es suficiente para apreciar de qué se trata. Y bueno, hay huesos como fémur, tibia, dientes… En el río Gualeguay he encontrado fósiles. No hace mucho, un señor de Urdinarrain me ofreció unos fósiles hallados en el río Gualeguay, que encontró en una barranca. Me trajo una muela de 15 cm de largo y 10 cm de diámetro. Se calcula que el animal era enorme, de veinte metros de largo y cuatro o cinco de alto…Por el tamaño de la muela, la cabeza del mamífero no sería inferior a un metro y medio. Pero le hice ver al hombre que si el animal estaba completo era muy difícil rescatarlo porque había que llevar una especie de balsa o embarcación grande. Y además habría que hacer un pozo de veinte metros por tres de ancho y cuatro de profundidad, es decir 240 metros cúbicos de tierra. Requería mucha mano de obra, vehículos, tiempo, elementos…era muy difícil. Además, a todo eso hay que sumar el yeso, porque si los huesos se fosilizaron en agua dulce, hay que rescatar a veces con moldes de yeso, porque el fósil es muy frágil. A eso tenemos que agregar el trabajo de laboratorio posterior para fortalecer el hueso, en fin, difícil de afrontar. Le hice ver al hombre que era imposible. Se requiere tiempo y divisas. Animales enteros es muy difícil, por eso los museos están hechos con huesos sueltos. Por el estudio del hueso se sabe a qué animal pertenece. Se acostumbra que teniendo un hueso como una tibia, una vértebra, hasta una muela, se pinta al animal al lado de un hombre para comparar las dimensiones y en una vitrina se coloca el hueso hallado. Generalmente, así se hacen los museos.
-¿Y qué otros restos de dinosaurios ha encontrado?
-He encontrado restos de megaterios, un herbívoro muy común en Entre Ríos. Se trataba de un animal similar en su aspecto, en su formación, a un oso. Se estima que tenía más de dos metros de alzada y cuatro o cinco metros de largo, con una cola muy grande, muy poderosa. Se cree que se enderezaba y comía las ramas de los árboles. También en la provincia se han encontrado restos de un animal muy grande llamado taxodón, y por supuesto hasta roedores, pero ahí se hace más difícil porque los huesos chicos son más frágiles. Al respecto, es interesante decir que cuando el hueso se fosiliza en agua dulce, el elemento es el carbonato de calcio, lo que no le da la dureza y el hueso se quiebra con facilidad. Para extraer un hueso de ese tipo, hay que sacar la matriz, es decir el entorno en que se encuentra, muy suavemente para no romper nada. Generalmente, hay que hacer un molde en el yeso y trabajar con sumo cuidado. Totalmente distinta es la tarea cuando el fósil ha quedado en arena arcillosa, tierra o barro, pero dentro del agua. Y en el caso del agua de mar, la fosilización es más segura, tiene la consistencia que le da el sílice, que permite que un hueso con muchos miles de años quede como una verdadera roca…Lo que también tenemos que señalar es que tanto en agua de río como en agua de mar, la fosilización requiere de miles de años, tiempo en que la sustancia orgánica va siendo reemplazada molécula por molécula por una sal, ya sea sílice o carbonato de calcio. Y lo maravilloso es que el agua respeta la forma y el color. Uno ve un hueso y es exactamente un hueso, pero convertido en roca. Es verdaderamente notable, admirable, ese trabajo paciente de la naturaleza, capaz de conservar por miles de años con la misma forma y color, hasta un pedazo de madera…Como consecuencia de lo que digo y como todo lo que se encuentra en nuestra zona se ha fosilizado, lo que se halla generalmente es muy frágil. A veces, también, se hallan restos de maderas fosilizadas en agua de mar, ese mar que se retiró hace unos cinco mil años. En algunas areniscas pueden aparecer a veces restos de madera fosilizados. En tal caso, se trata de restos con millones, muchos millones de años…
*Entrevista de Fabián Magnotta
fabianmagnotta@gmail.com