Sergio Facello, quien descubrió los restos fósiles, dijo a RADIO MÁXIMA que el hallazgo ocurrió “cerca de la desembocadura del desmochado, al principio pensamos que era el caparazón de una tortuga vieja, pero pudo más la curiosidad y con un machete me puse a trabajar para sacarlo, después me dijeron que no tendría que haber hecho eso”.
Facello describió el cráneo encontrado “como el de un elefante de corta edad”, y destacó además el grosor del cráneo: “Es de alrededor de 15 centímetros de grosor”. Los huesos tenían broza y arena, por lo que suponen que se desplomó de la barranca.
“Los huesos encontrados conforman las distintas partes de una gran cabeza. Llaman la atención los grandes dientes de sus maxilares y que en el superior éstos parecen continuar de un lado al otro por la cavidad”, describe el sitio de Internet Urdi24.
Ahora está custodiado en el museo de Urdinarrain, a la espera de contactar con especializados en Paleontología que puedan brindar precisiones.